Alfredo Schwarm asumió la Gerencia General de Ferroviaria Oriental, empresa en la que lleva más de dos décadas, con el desafío de fortalecer la logística, impulsar la competitividad del comercio exterior y preparar a la empresa para una nueva etapa de crecimiento ferroviario.
Su nombramiento ocurre en un contexto marcado por desafíos económicos, cambios en el comercio internacional y la necesidad de fortalecer la infraestructura logística nacional. Para Schwarm, el reto trasciende la administración de una empresa: implica acompañar el crecimiento de los sectores productivos y consolidar al ferrocarril como un aliado estratégico para la competitividad de Bolivia.
Abogado de formación, con especialidades en Derecho Comercial y Penal, Alfredo Schwarm desarrolló prácticamente toda su carrera profesional en Ferroviaria Oriental. Durante más de dos décadas ocupó distintas responsabilidades, primero como abogado senior, posteriormente como subgerente Legal y, en los últimos cinco años, liderando la Gerencia Comercial, desde donde coordinó las operaciones integrales de la compañía.
Ese recorrido -afirma- le permitió conocer cada una de las áreas de la organización y comprender los desafíos que enfrenta el sector ferroviario. Hoy considera que asumir la Gerencia General representa tanto un reto profesional como una responsabilidad con el desarrollo del país.
“Es la gran oportunidad de poder servir a mi pueblo, a los empresarios, a los productores y exportadores, así como a las comunidades vinculadas a la vía férrea”, sostiene al explicar que la visión de la empresa es acompañar el crecimiento de la región mediante servicios de logística integral internacional que contribuyan a la competitividad y a la calidad de vida de los ciudadanos.
Para Schwarm, el liderazgo de Ferroviaria Oriental debe responder a las nuevas necesidades de una región en constante expansión productiva, donde la conectividad será un factor determinante para impulsar nuevas oportunidades de desarrollo.
Crecimiento, inversión y una visión de largo plazo
El nuevo gerente general asume el cargo en una coyuntura compleja para la economía boliviana, aunque considera que el escenario también abre oportunidades para fortalecer la logística nacional. Entre las principales prioridades identifica la mejora continua de la eficiencia operativa, el fortalecimiento de la conectividad internacional y el desarrollo de nuevos proyectos ferroviarios que amplíen el alcance del servicio.
En esa estrategia, las inversiones realizadas durante los últimos años constituyen una de las principales fortalezas de la empresa. Ferroviaria Oriental ha ejecutado un plan superior a los 300 millones de dólares destinado a modernizar su infraestructura y ampliar su capacidad operativa.
Como resultado de ese proceso, incorporó 12 locomotoras y 1.200 vagones, permitiendo triplicar los volúmenes transportados, que pasaron de 760.000 toneladas a más de 2,2 millones de toneladas de carga al año. Actualmente, la empresa opera con 35 locomotoras y cerca de 2.000 vagones, además de contar con capacidad para movilizar más de tres millones de toneladas anuales.
Esa infraestructura conecta recintos aduaneros, zonas francas, parques industriales, puertos secos, centros de distribución y los puertos fluviales del Canal Tamengo, puerta de acceso boliviana a la Hidrovía Paraguay-Paraná, consolidando una red logística que integra buena parte de la producción nacional con los mercados internacionales.
Para Schwarm, el principal activo de Ferroviaria Oriental son sus más de 1.000 colaboradores. Señala que el desafío es fortalecer un liderazgo que impulse la innovación, el trabajo en equipo y el desarrollo del talento humano. “Tenemos un gran capital humano, técnico y sólido. El desafío cotidiano es ejercer un liderazgo que transforme y desarrolle el potencial de cada persona”, afirma.
La innovación tecnológica forma parte de la mejora continua de la empresa, respaldada por la certificación ISO 9001:2015. Entre los avances destaca la incorporación de locomotoras de última generación, que incrementaron la capacidad de transporte y redujeron el consumo de combustible en cerca del 25 %. Asimismo, la empresa trabaja en la medición de su huella de carbono para fortalecer su estrategia de sostenibilidad.
A ello se suma una visión orientada al futuro del sistema ferroviario nacional. Schwarm considera que el fortalecimiento de la política ferroviaria del país, la integración de las redes Oriental y Andina, y el impulso de los corredores bioceánicos representan una oportunidad para convertir a Bolivia en un eje logístico regional. En ese escenario, sostiene que Ferroviaria Oriental continuará trabajando de manera coordinada con los sectores productivos, con el sector público y privado, para ampliar la conectividad, reducir costos logísticos y fortalecer la competitividad del comercio exterior boliviano.
Por: Economy






