“Es una deuda que te quita el sueño y te retrasa las metas que tienes para el futuro. Cuando me enteré del Alivio Tributario sentí un gozo y una alegría enorme; fue ver una luz al final del túnel”. Con estas palabras, Darío Villavicencio, contribuyente del departamento del Beni, describió los beneficios de la Ley de Alivio Tributario, pues ha liberado sus cuentas y finanzas tras acogerse a la Condonación total de adeudos.
Al igual que en otras regiones del país, las historias de vida en Oruro, Tarija y Beni reflejan el impacto directo del Alivio Tributario, impulsado por el Gobierno nacional e implementada por Impuestos Nacionales. Esta medida no solo elimina el arrastre de deudas impagables, sino que devuelve la tranquilidad social y la liquidez económica a los hogares bolivianos.
Tranquilidad social
En Oruro, Sandra Collarani, comerciante ambulante y madre soltera, relató el calvario que vivió durante años al asumir una deuda ajena que derivó en la retención de sus ahorros bancarios. “Yo no dormía ni comía por esta deuda que era grande. Ahora me siento tranquila, ya no debo nada y podré retirar mi pequeño ahorro del banco para seguir trabajando”, afirmó emocionada.
En Tarija, Juan Pablo Ayala, ingeniero civil y docente universitario, destacó la paz mental que genera el fin de las medidas de presión. “Era un dolor de cabeza constante y una deuda impagable desde mi punto de vista. Tener hoy el respaldo de no cargar con ese peso me permite trabajar mucho más tranquilo, emocionado y libre para asumir nuevos retos profesionales”, enfatizó.
Reactivación y desarrollo
Desde Beni, la comunicadora social y consultora Tamara Araúz Soleto resaltó que la normativa representa una oportunidad real para estar al día y proyectar el crecimiento profesional. “Para mí significó una gran esperanza. Lo que los contribuyentes queremos es salir adelante y necesitamos este tipo de apoyo del Estado para continuar nuestras carreras y aportar al país”, valoró.
Impuestos Nacionales continúa agilizando la emisión de los Autos de Conclusión por Condonación, los planes de Facilidades de Pago (Regularización) y el levantamiento de las retenciones bancarias, ratificando su compromiso de transformar la administración tributaria en un verdadero motor de desarrollo e inclusión económica para las familias bolivianas.






