Consultores externos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se reunieron este lunes con el alcalde y técnicos del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz en el que informaron sobre la detección de varias deficiencias que presentan los rellenos sanitarios de Alpacoma y Saka Churu.
El alcalde César Dockweiler, afirmó que el informe pone en evidencia varios elementos que son de preocupación como el que el Relleno Sanitario de Saka Churu solo tiene capacidad de recibir residuos sólidos hasta octubre venidero por lo que el municipio ejecuta acciones inmediatas para remediar ese extremo.
“Es un informe que hace y pone en evidencia varios elementos realmente preocupantes. El relleno sanitario solo tiene capacidad hasta el mes de octubre de este año, lo que significa que tenemos que asumir medidas inmediatas”, reveló la autoridad en conferencia de prensa.
La autoridad edil expuso que otro de los hallazgos es que la empresa que está a cargo de la compactación de los residuos sólidos no cumple con las especificaciones y el trabajo, lo que deriva en una pérdida del 15% de la capacidad por una falta de compactación.
La autoridad edil explicó que el informe identifica además la presencia de factores geodinámicos que representan un riesgo potencial para la estabilidad del lugar. Si bien no se trata de un peligro inmediato, los especialistas advierten sobre la existencia de condiciones que podrían derivar, eventualmente, en un nuevo deslizamiento, como el ocurrido en 2019.
A ello se suma otro elemento crítico: las piscinas de lixiviados no cuentan con la capacidad suficiente para responder adecuadamente a la operación actual del relleno sanitario, lo que constituye un factor adicional que debe ser atendido con carácter prioritario.
Ante este escenario, se ha determinado que no existe margen para postergar decisiones. Una de las primeras acciones será iniciar de manera inmediata los procesos de contratación y planificación necesarios para habilitar un nuevo espacio de disposición final de residuos sólidos.
“En primer lugar, tenemos que asumir acciones de manera inmediata. Tenemos que iniciar procesos de contratación también de manera inmediata para buscar otro espacio y tener dónde vamos a llevar los residuos sólidos”, dijo el burgomaestre.
Actualmente se analizan dos alternativas: una solución de corto plazo, con una capacidad aproximada de cuatro a cinco meses, y otra alternativa con una proyección de alrededor de dos años y medio. Paralelamente, se continuará trabajando en el proyecto de la planta industrializadora de residuos sólidos, concebida como una solución estructural para el manejo de los residuos de la ciudad.
La información presentada por los consultores permitirá establecer una hoja de ruta con acciones concretas, priorizando la seguridad de la población, la continuidad del servicio y una solución sostenible para la gestión de residuos sólidos.






