El Servicio Departamental de Salud (Sedes) determinó realizar una auditoría externa al Hospital de la Mujer en Santa Cruz, para establecer responsabilidades, luego de que familiares denunciaran que una mujer permaneció cerca de tres meses con unas tijeras quirúrgicas en su estómago tras que le realizaran una cesárea.
La paciente de 30 años ya fue intervenida para retirarle el instrumento quirúrgico y se encuentra estable hospitalizada en la misma maternidad «Percy Boland».
La paciente es madre de cuatro hijos, de 14, 12, 7 años y tres meses.
«La paciente está ya internada postquirúrgica, fue operada. Lo que estamos esperando es ya la auditoría que está haciendo a nivel interno, es decir de todos los que participaron es ese acto quirúrgico por parte del director de la Maternidad, que ya activó la auditoría. Por parte de la Gobernación, a través del Servicio Departamental de Salud, Sedes, ya fue la Comisión de auditoría, porque vamos a hacer una auditoría externa donde se verán los resultados y lógicamente va a determinar cuál fue el error», dijo el secretario de Salud de la Gobernación, Edil Toledo.
Precisó que en este tipo de procedimientos, participan anestesiólogo, instrumentista y cirujano. Así también señaló que de constatarse una negligencia podría tipificarse como un delito.
Toledo comentó que más que negligencia médica, podría tratarse de un «accidente médico».






