El ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, informó este sábado que una madre fue sentenciada a 30 años de cárcel sin derecho a indulto por asesinar a sus dos hijos, Joaquín de 10 y Vanesa de 8 en 2002 en los Yungas del departamento de La Paz, la misma que fue recapturada ayer viernes, la misma que se encontraba con detención domiciliaria.
Explicó que la madre es Seferina Quispe, fue acusada en 2002 por infanticidio y el 2003 sentenciada a 30 años de prisión, pero habría sido beneficiada con detención domiciliaria por el juez José Ayaviri Siles.
Asimismo, indicó que este mismo juez habría beneficiado también con detención domiciliaria a Rómulo Maldonado, quien tenía una sentencia de 8 años de presidio por el transporte de sustancias controladas.
La investigación se amplió a ese juez porque presumiblemente tiene el mismo modus operandi que el exjuez Rafael Alcón, quien benefició a feminicidas y asesinos.






