¿Cómo enamorar al mundo de Bolivia si primero los bolivianos no volvemos a enamorarnos de nuestro país? Con esta pregunta se presentó el plan estratégico «Te Amo Bolivia», en el marco de la Feria Internacional del Libro (FIL) La Paz 2026 impulsado por la entidad Conoce Bolivia.
El plan propone construir el posicionamiento internacional de nuestro país desde adentro hacia afuera; fortaleciendo primero nuestra identidad, el orgullo por lo que somos y nuestra capacidad de avanzar juntos, para proyectar al mundo una Bolivia auténtica, sostenible y profundamente viva.
Un enfoque que encuentra referentes en países exitosos en turismo sostenible como Costa Rica, Namibia, Noruega y Nueva Zelanda, que han sabido convertir su identidad, su patrimonio natural y una visión compartida de país en pilares de su posicionamiento turístico internacional.
En estos casos, la clave radicó en el empoderamiento de sus habitantes. Siguiendo esa línea, Te Amo Bolivia nace bajo la premisa de que para conquistar mercados internacionales, primero es indispensable consolidar el orgullo y la pertenencia en casa.
Conoce Bolivia reconoce que el país es extraordinario.
«Bolivia es un país extraordinario, aunque a veces pareciera que lo hemos olvidado. Durante demasiado tiempo aprendimos a mirarnos desde nuestras diferencias, a dibujar fronteras invisibles entre nosotros y a olvidar que, debajo de todas ellas, sigue latiendo una misma tierra, un mismo corazón», dijo el director de Conoce Bolivia Rodolfo Salinas.
Por eso, resaltó que llegó la hora de renacer, lo que no significa convertirnos en algo distinto ni comenzar desde cero; sino que puede entenderse como un acto consciente de volver a mirar aquello que siempre estuvo frente a nosotros y otorgarle un nuevo significado. Renacer, entonces, también es resignificar.
Por eso Te Amo Bolivia propone comenzar por los colores que nos dan patria: que el verde sea la promesa de proteger la extraordinaria naturaleza heredada, nuestras selvas, bosques y ríos que dan vida, y que se debe entregar viva a nuestros hijos. Que el amarillo represente la verdadera riqueza, no solamente la que yace bajo tierra, sino la que vive en nuestros tejidos, sabores, danzas, música y memoria ancestral; y que el rojo sea el latido de millones de bolivianos que, unidos, forman el pulso de un pueblo que transforma su fe en danza, su memoria en música, sus encuentros en festividad y cada dificultad en una razón para volver a levantarse.
Tres colores que no sólo representan a Bolivia, sino que cuentan quiénes somos, qué heredamos y aquello que estamos llamados a proteger.
Bolivia tiene todo para convertir al turismo en uno de los grandes motores de su desarrollo económico y social. Pero para alcanzar ese potencial se requiere reconstruir confianza, reconciliación como hermanos, reencuentro y comprensión con la fuerza para avanzar en una misma dirección. «Superar los conflictos que dividen también significa proteger nuestros destinos, nuestra economía y la imagen que Bolivia proyecta al mundo», complementó Salinas.
Te Amo Bolivia no es solamente una campaña, es el primer paso de una estrategia de transformación país. Comienza con Te Amo Bolivia, fortaleciendo identidad y orgullo; continúa con la Cruzada por Bolivia, convirtiendo ese sentimiento en movilización, acción colectiva y reactivación turística; avanza hacia la Calidad Total, elevando nuestros destinos, servicios y experiencias bajo una cultura de excelencia; y contribuye finalmente a construir una Marca País sólida y auténtica, capaz de proyectar internacionalmente lo mejor de nuestra Bolivia, una “nueva Bolivia”.
En esa línea, el presidente Rodrigo Paz, en su discurso del pasado 6 de agosto, también cuestionó ¿qué nos hace falta a todos para enamorarnos de Bolivia? Y respondió que se debe orientar este amor al respeto mutuo, sus leyes, su Constitución y, sobre todo, el respeto y el amor que hay que tenerle a la patria (…) antes de pedirle al mundo que se enamore de Bolivia, Bolivia debe volver a enamorarse de sí misma.






