Los 52 días de bloqueos registrados entre mayo y junio de 2026 no solo afectaron el abastecimiento en distintas regiones del país. También aceleraron cambios en el comportamiento de compra de los hogares bolivianos, en un contexto económico que ya mostraba señales de presión sobre el consumo. Así lo revela el informe “¿Cómo cambiaron los hogares bolivianos y qué significa para las marcas?», realizado por Worldpanel by Numerator Bolivia.
El informe muestra que la crisis se desarrolló en medio de una economía marcada por la inflación y que además generó una nueva caída en el índice de confianza del consumidor. Como resultado, los consumidores reforzaron conductas de ahorro, priorización y búsqueda de alternativas para abastecerse.
«La crisis no creó nuevos comportamientos, sino que aceleró tendencias que ya observábamos en el mercado. Los hogares bolivianos venían ajustando sus compras y los bloqueos intensificaron ese proceso», señala María Cecilia Torres, directora comercial de Worldpanel by Numerator Bolivia.
Uno de los hallazgos del estudio es la caída del Índice de Confianza del Consumidor en medio del período más crítico de los bloqueos. La percepción sobre la situación económica actual del hogar se deterioró y disminuyó la disposición para realizar compras de bienes duraderos.
Además, el consumo masivo continuó mostrando una leve contracción de consumo. Frente a la incertidumbre, los hogares optaron por comprar cantidades más pequeñas en medio de los bloqueos, consolidando una tendencia que ya se observaba antes de la crisis.
El estudio también evidencia que el impacto no fue homogéneo. Mientras los hogares de La Paz llegaron a los bloqueos con cierto nivel de abastecimiento, los hogares de El Alto dependían de compras frecuentes y de proximidad. La crisis de abastecimiento también llevó a cambios en los lugares de compra y en la composición de la canasta de consumo, priorizando productos considerados esenciales y reemplazando aquellos con problemas de disponibilidad.
En La Paz, categorías vinculadas a lácteos fueron algunas de las más afectadas por la falta de disponibilidad, mientras que productos de larga duración como conservas, margarina, kétchup y café instantáneo ganaron presencia en los hogares. En El Alto, los consumidores mostraron una mayor disposición a comprar productos distintos a los habituales y a migrar hacia ferias y mercados de barrio cuando las tiendas tradicionales registraron dificultades de abastecimiento.
Para las marcas, la principal lección es que no existe una única realidad de consumo en Bolivia. Las diferencias entre ciudades, hábitos de compra y niveles de preparación de los hogares generan respuestas distintas ante una misma crisis.
«Las compañías que entiendan estas diferencias y aseguren disponibilidad, surtido y propuestas de valor adaptadas a cada realidad estarán mejor preparadas para responder a un consumidor cada vez más resiliente y exigente», concluye Torres.
Acerca de Worldpanel by Numerator
Worldpanel by Numerator analiza el comportamiento de compra de los hogares para ayudar a marcas y retailers a comprender cómo las personas compran, consumen y toman decisiones. En Bolivia cuenta con un panel continuo de 1.009 hogares representativo del 78% de la población urbana de La Paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz.
Nota del Editor:
Numerator y Worldpanel se han unido para formar un nuevo líder global en datos de consumidores. A partir de ahora, todas las referencias a datos o insights de esta fuente deben atribuirse a Worldpanel by Numerator. Por favor, no incluyas ninguna referencia a Kantar. Utilice el nombre Worldpanel by Numerator de manera coherente en todos los informes y citas.






