“Imaginen que en dos minutos habrá un sismo. Yo lo sé y se los digo a quienes están en esta mesa central: protéjanse. ¿Qué harían ustedes, Alcalde? ¿Y los demás que no han recibido la información? Seguramente no tendrían tiempo para reaccionar”. Con este ejercicio mental, la directora del Sistema de Alerta Temprana (SAT) de La Paz, Mónica Álvarez, abrió su intervención en el auditorio del Centro de Monitoreo de Crisis para presentar una campaña de educación y comunicación que busca salvar vidas.
El objetivo del mensaje fue claro: la oportunidad de actuar frente a una emergencia depende de que la información llegue a tiempo y se comprenda adecuadamente. “El Sistema de Alerta Temprana no se trata solo de sensores o tecnología. Se trata de cómo hacemos que toda la población reciba y comprenda la información para poder salvar vidas”, enfatizó Álvarez a los periodistas que participaron del desayuno trabajo en el Centro de Monitoreo de Crisis en Alto Obrajes.
La Paz es una ciudad altamente vulnerable a amenazas como inundaciones, deslizamientos y mazamorras, fenómenos que se intensifican cada año debido al cambio climático. A ello se suma el crecimiento urbano desordenado y la escasa apropiación de la gestión de riesgos por parte de la población.
En este contexto, la Alcaldía fortaleció su SAT bajo estándares internacionales —como el Marco de Sendai y recomendaciones de organismos como la ONU, el Banco Mundial y la OMM— consolidando cuatro pilares fundamentales: conocimiento del riesgo, monitoreo y alerta, comunicación, y respuesta.
Álvarez informó que se amplió la red de monitoreo, se integró tecnología de inteligencia artificial, y se desarrolló una aplicación móvil llamada «Alertas La Paz», que permite a los ciudadanos recibir notificaciones en tiempo real sobre posibles amenazas climáticas.
“Pero nada de esto es suficiente si no logramos involucrar a la población”, señaló. Por eso, el municipio inicia una nueva campaña de comunicación, educación y sensibilización que buscará fortalecer el posicionamiento del SAT como una herramienta confiable y accesible para todas y todos.
Antes de presentar el material audiovisual base de la campaña, Álvarez explicó su enfoque: “¿Sabías que muchas de las emergencias y desastres no son solo culpa de la naturaleza? Así es, la mayoría los provocamos nosotros cuando construimos mal, ocupamos lechos de río, construimos en laderas o ignoramos los riesgos del lugar donde vivimos”.
El desastre, explicó, no es un hecho impredecible, sino una consecuencia del mal manejo del entorno. “Cuando la amenaza natural se encuentra con nuestra vulnerabilidad urbana y social, se genera el riesgo. Y ese riesgo sí se puede reducir si actuamos con responsabilidad: decidiendo bien dónde vivir, construyendo de forma segura, limpiando bocas de tormenta o reforestando”, remarcó.
En caso de una emergencia inevitable, el mensaje fue también de preparación: conocer rutas de evacuación, ayudar a personas vulnerables y organizarse en los barrios con el apoyo técnico municipal.
La campaña tendrá una duración de cuatro meses y estará dirigida a cuatro públicos estratégicos: unidades educativas, con énfasis en estudiantes de 12 a 18 años, barrios y juntas vecinales, especialmente en zonas de alto riesgo, población en general, mediante redes sociales y medios de comunicación y autoridades, responsables de actualizar protocolos de reacción.
“Necesitamos que los medios de comunicación nos ayuden no solo a informar, sino a fortalecer la confianza ciudadana en el SAT y fomentar el involucramiento de todos en la gestión de riesgos”, pidió Álvarez.
La directora también compartió testimonios reales de ciudadanos que ya utilizan la aplicación “Alertas La Paz” y destacan su utilidad. “Gracias a esa aplicación, pude evitar congestionamientos y calles anegadas por desbordes”, relata uno de los usuarios que vive cerca de la avenida Costanera.
La presentación cerró con una reflexión inspiradora: “Soñamos con una ciudad resiliente, donde cuando suene una alerta nadie dude, donde una niña sepa que su mamá tiene la información, donde un vecino sepa a dónde ir. Porque cuando venga la próxima amenaza —que seguramente vendrá— nos encuentre preparados”.
Con herramientas tecnológicas, campañas educativas y participación comunitaria, el Sistema de Alerta Temprana de La Paz se fortalece como una herramienta vital para proteger vidas en un contexto urbano cada vez más vulnerable.






