Frente a los perjuicios ocasionados por los bloqueos de carreteras y paros del sector transporte que afectaron la liquidez y las operaciones comerciales en el país, el Servicio de Impuestos Nacionales (SIN) determinó prorrogar de manera excepcional, hasta el 10 de julio, el vencimiento para el pago de las Facilidades de Pago correspondientes a los meses de mayo y junio de 2026.
El SIN estableció esta prórroga a través de la Resolución Normativa de Directorio 102600000023, de 29 de junio de 2026, tras una evaluación técnica del contexto social y económico reciente, principalmente de los persistentes bloqueos de carreteras y los paros del sector de transporte que impactaron de forma negativa en el normal desenvolvimiento de las actividades económicas, productivas, comerciales y de servicios.
Dichas circunstancias excepcionales limitaron severamente la capacidad de los contribuyentes para generar ingresos y acudir a cumplir de manera oportuna con los planes de pago otorgados previamente por la Administración Tributaria, haciendo necesaria una flexibilización en los cronogramas establecidos.
Cabe recordar que la institución ya había asumido una acción de alivio similar mediante la Resolución Normativa de Directorio 102600000018, de 29 de mayo de 2026, mediante la cual se había prorrogado inicialmente hasta el 30 de junio el vencimiento de la cuota correspondiente a mayo; sin embargo, ante la persistencia de las dificultades logísticas en el territorio nacional, se determinó unificar y trasladar los vencimientos de ambos meses hacia el 10 de julio.
Asimismo, la normativa aclara de manera expresa que todos aquellos contribuyentes que posean Facilidades de Pago constituidas específicamente bajo la modalidad de Garantía a Primer Requerimiento, y cuya última cuota mensual programada según su plan original coincida con el mes de junio de 2026, tiene la obligación de renovar la vigencia de dicha garantía dentro de los cinco días hábiles computables a partir del día siguiente de la publicación oficial de la presente resolución.
Con esta nueva determinación, el SIN reafirma su rol de acompañamiento al sector formal y su flexibilidad institucional ante eventos de fuerza mayor que escapan al control de las unidades productivas bolivianas.






