El candidato a alcalde de El Alto por Innovación Humana busca transformar el prestigio internacional de la arquitectura neoandina en empleo, inversión y movimiento económico. La reciente visita del presidente de la CAF al cholet “Crucero de Los Andes” reforzó esa propuesta.
Un guiño internacional a los cholets
La visita del presidente ejecutivo de la CAF, Sergio Díaz-Granados, al cholet “Crucero de Los Andes” puso nuevamente a El Alto en la vitrina internacional. Durante esa actividad, expresó su admiración por estas construcciones y señaló: “Ojalá algún día veamos un cholet de la CAF”, una frase que fortaleció la idea de los cholets como símbolo exportable de identidad y economía cultural.
La apuesta electoral de Mamani
En ese escenario, el Arq. Freddy Mamani —candidato a la Alcaldía de El Alto por Innovación Humana— busca convertir ese reconocimiento en propuesta de ciudad. Su planteamiento apunta a que El Alto deje de ser una ciudad de paso y se consolide como un destino turístico con identidad propia, apoyado en su arquitectura, su cultura y su capacidad de atraer visitantes.
“Una arquitectura única en el mundo”
Mamani sostiene que los cholets ya trascendieron lo local.
En sus declaraciones, remarca que su obra ya es observada fuera del país y resume esa validación con una frase contundente: “Ya en la academia estudiaron lo que es Freddy Mamani”.
También define el origen de su propuesta estética: “Los cholets están inspirados más que todo en lo que es Tiahuanaco… pero es una fusión”, una arquitectura que, según explica, rescata esa raíz y la proyecta con “colores textiles andino-amazónicos”.
Su idea fuerza es clara: “Dicen los investigadores que es una arquitectura única en el mundo”.
Turismo cultural como economía
Para Mamani, ese valor simbólico debe convertirse en ingresos reales. Su propuesta vincula turismo, gastronomía, hotelería, comercio formal y emprendimiento local. En esa lógica, incluso el aeropuerto alteño aparece como pieza clave. “Es un ascensor al mundo… una llave, un camino abierto al mundo”, afirma, al defender que la ciudad tiene condiciones para crecer como destino turístico y centro de negocios.
TaypiQhatu, la obra emblema
La pieza central de esa visión es el Centro Internacional de Producción y Comercialización Taypi Qhatu, el megaproyecto que impulsa en campaña. Mamani lo resume con una frase de alto impacto: “Ese es el Dubái andino”.
La propuesta establece que será una infraestructura emblemática para potenciar turismo, producción y comercio, con el objetivo de “generar economía” y proyectar una nueva imagen de El Alto. Ese proyecto ya forma parte de su Programa Municipal destinado a recuperar la urbe alteña.
Una campaña con sello propio
Con ese discurso, el Arq.Freddy Mamani instala una idea simple pero potente: si los cholets ya lograron captar la atención del mundo, ahora pueden convertirse en la base de un nuevo modelo de desarrollo para El Alto, con turismo cultural, identidad y economía para los alteños.






