Por: Ing. Allen Marcelo Ballesteros López
El Estado Plurinacional de Bolivia mantiene una relación histórica, profunda e indisoluble con la minería. El país es ampliamente reconocido como un territorio minero por excelencia, esta actividad constituye uno de los pilares más antiguos, persistentes y determinantes de su historia, identidad, economía y configuración política. Por todo esto, el sector minero en nuestro país es un pilar económico que no puede descuidarse.
El sector minero ha contribuido, durante los últimos cinco años, con entre el 4,17% y el 5,40% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, confirmando su carácter de pilar estructural del crecimiento económico del país. De acuerdo con el PIB por actividad económica —indicador que refleja el aporte real de cada sector al dinamismo productivo—, la extracción de minerales metálicos y no metálicos registró en la gestión 2024 un incremento de 4,72%, el mayor crecimiento entre todas las actividades económicas.
Asimismo, en 2024 las exportaciones mineras superaron los 4.600 millones de dólares, cifra que representa aproximadamente el 49% del total exportado por Bolivia. Este desempeño consolida al sector como uno de los principales generadores de divisas, contribuyendo de manera decisiva a la balanza comercial, la estabilidad macroeconómica y la sostenibilidad financiera del Estado.
En cuanto a la Renta Minera —regalías, impuestos y patentes— el sector aportó más de 631 millones de dólares en 2024, recursos que ingresaron directamente al sector público y que constituyen una fuente esencial de financiamiento para inversiones departamentales y municipales en infraestructura, servicios básicos, desarrollo productivo y programas sociales.
Asimismo, la actividad minera sostiene más de 166.000 empleos directos y cerca de 350.000 empleos indirectos, convirtiéndose en el sustento económico de cientos de miles de familias. Su impacto territorial es profundo: mantiene articuladas las economías departamentales de Potosí, La Paz y Oruro, y dinamiza nuevos polos de producción en otros departamentos donde la minería está en proceso de expansión.






