Con la llegada de las bajas temperaturas, los virus que causan los resfríos, la influenza y otras Infecciones Respiratorias Agudas (IRAs) empiezan a circular con más fuerza. Aunque no los veas, estos gérmenes se quedan en las barandas del autobús, en las monedas, en las manijas de las puertas o en el celular.
La forma más fácil, rápida y económica de levantar un escudo protector contra ellos es lavarte las manos correctamente. Aquí te explicamos cómo hacerlo de forma sencilla. Para cortar la cadena de contagio, acostúmbrate a lavarte las manos especialmente en estos momentos:
- Después de toser, estornudar o limpiarte la nariz
- Al llegar a casa o a tu lugar de trabajo desde la calle
- Antes de comer o de preparar los alimentos
- Después de usar el transporte público o tocar dinero
- Después de visitar a un familiar enfermo
Pero no basta con solo pasarse agua un segundo. Para eliminar los virus de verdad, el lavado debe durar entre 40 y 60 segundos, que es el tiempo en que cantamos el Cumpleaños Feliz dos veces.
Sigue estos pasos:
- Abre el grifo y humedece tus manos con agua limpia.
- Aplica suficiente jabón (líquido o en barra) para cubrir toda la superficie de tus manos.
- Frota las palmas entre sí.
- Frota la palma de la mano derecha sobre el dorso de la mano izquierda, luego al revés.
- Entrelaza los dedos de ambas manos para limpiar los espacios del medio.
- Ahora frota la punta de tus dedos contra la palma opuesta para eliminar la suciedad que se esconde bajo las uñas, luego con la otra mano.
- Pon las manos bajo el chorro de agua hasta retirar todo el jabón y los gérmenes.
- Usa una toalla limpia o, preferiblemente, una toalla de papel desechable.
- Usa la toalla o papel para cerrar el grifo, así evitas contaminar tus manos de nuevo.
Si estás en la calle y no tienes un baño cerca, el alcohol en gel (al 70%) es tu mejor aliado provisional. Aplica una buena cantidad y frota tus manos siguiendo los mismos pasos descritos arriba hasta que se sequen por completo. Recuerda que el alcohol no reemplaza al agua y al jabón cuando las manos están visiblemente sucias.






