La concejal Casimira Lema sostuvo una jornada de atención ciudadana en el macrodistrito de Mallasa, donde escuchó las demandas, reclamos y necesidades de los vecinos en plena vía pública, luego de que las oficinas de la Subalcaldía permaneciera cerradas con chapa y candado.
Ante la imposibilidad de utilizar el despacho destinado a la atención vecinal, los propios habitantes del distrito improvisaron una mesa y varias sillas en el exterior del edificio para desarrollar la reunión. Según explicó la autoridad municipal, la subalcaldesa le comunicó que no entregará las llaves de la oficina mientras no se resuelva el conflicto por la directiva del Concejo Municipal.
Pese a ese escenario, Lema decidió mantener la agenda de trabajo y recibió las denuncias de los vecinos, quienes expusieron problemas relacionados con la inseguridad ciudadana, tarifas y deficiente servicio de transporte público, avasallamientos de áreas verdes, la contaminación ambiental y la proliferación de perros abandonados en distintos sectores de Mallasa.
«Mi compromiso es con los vecinos. Las oficinas son un medio, no un fin. Si hoy nos toca reunirnos en la calle, aquí estaremos. Lo importante es escuchar, recoger cada denuncia y hacer el seguimiento correspondiente para exigir respuestas dentro de nuestras competencias de fiscalización», afirmó la concejal.
La vecina Eliana Tarquino, del sector Chullpani, manifestó que la falta de alumbrado público ha incrementado la sensación de inseguridad.»Necesitamos más iluminación. Cuando anochece tenemos miedo de regresar a nuestras casas porque hay sectores completamente oscuros. Pedimos una solución urgente para que nuestras familias puedan transitar con seguridad.»
A su turno, Gloria Castellón cuestionó la falta de un servicio eficiente de transporte hacia Mallasa. «Estamos cansados de los trameajes. Para llegar desde la ciudad hasta nuestras casas debemos subirnos a dos y hasta tres vehículos. Eso significa más gasto, más tiempo perdido y un perjuicio diario para cientos de familias.»
Otro de los reclamos fue planteado por don Luis, quien alertó sobre los problemas ambientales que enfrenta el macrodistrito. «La contaminación está aumentando y también hay muchos perros abandonados en las calles. Es un problema de salud pública y de seguridad para los vecinos, especialmente para los niños y adultos mayores», señaló.
Tras escuchar cada planteamiento, Lema anunció que iniciará las acciones de fiscalización correspondientes. «Vamos a realizar inspecciones, solicitar informes a las unidades competentes y hacer seguimiento a cada uno de estos casos. La fiscalización tiene sentido cuando responde a problemas reales y cuando los vecinos reciben respuestas concretas de las autoridades», sostuvo.
La concejal informó además que las jornadas de atención ciudadana continuarán realizándose todos los viernes en Mallasa, aun cuando persista el impasse con el Ejecutivo Municipal. «Las puertas podrán estar cerradas, pero nuestro trabajo no se detiene. Vamos a seguir viniendo cada viernes para escuchar a los vecinos, construir una agenda conjunta y acompañarlos en la búsqueda de soluciones. Ese es el compromiso que asumimos con Mallasa», concluyó.






