Cobija da un paso importante hacia un saneamiento seguro y sostenible. El 16 de julio se inauguró en la capital pandina la planta de vermicultura en el barrio Cataratas.
Esta inauguración representa un hito en la gestión responsable de los residuos fecales en el municipio de Cobija con el fin de fortalecer el sistema de saneamiento aplicando técnicas con enfoque resiliente. Esta iniciativa es impulsada por el gobierno municipal, a través de la Empresa Pública Municipal de Servicio de Agua Potable y Alcantarillado Sanitario Cobija (EPSA Cobija), y tiene el apoyo de UNICEF Bolivia, la Embajada de Suecia y Helvetas, como socio implementador. Esta iniciativa beneficiará a 130 familias de la ciudad de Cobija.
Con la inauguración de la planta se busca cuidar el medio ambiente y apoyar a las familias de bajos recursos que utilizan los baños ecológicos instalados en diferentes zonas de Cobija. Esta planta permitirá producir varias toneladas de abono para el uso agrícola y otras necesidades del municipio como parte de la gestión de sostenibilidad del servicio de recolección y transporte de residuos secos provenientes de los Módulos Sanitarios Familiares (MOSAFA).
Además, esta infraestructura permitirá que los lodos tratados puedan aprovecharse para producir abono orgánico, impulsando prácticas de economía circular, diseñada para recibir, procesar y disponer los lodos bajo estándares técnicos de seguridad, fortaleciendo la protección del medio ambiente y la salud de las familias cobijeñas, al tiempo que se fortalecen buenas prácticas y la educación ambiental.
Las MOSAFAs son infraestructuras que están compuesta por un área de ducha, un inodoro ecológico seco y un área de lavado que es construida en viviendas de zonas periurbanas o rurales y que ayudan a que las familias tengan un sistema de saneamiento de sus aguas residuales y a mejorar sus prácticas de higiene.
Sobre el tema, la representante de UNICEF en Bolivia, Katya Marino, explicó que esta planta ayudará a que los niños, niñas y adolescentes de Cobija tengan un ambiente más seguro y libre de enfermedades en sus hogares y barrios, lo cual incide directamente en la prevención de enfermedades de salud pública relacionadas con la contaminación ambiental.
Además, detalló que este proyecto también ayuda a mejorar las prácticas de higiene en sus hogares, a través de la construcción de los módulos de saneamiento familiar (MOSAFA) que están vinculados al programa de saneamiento descentralizado urbano y que incluye ambos componentes: la planta de vermicultura y los MOSAFAs.
“Este tipo de proyecto tiene un gran impacto social, ambiental y financiero en las comunidades donde se desarrolla. Ya que, por un lado, benefician a familias de escasos recursos económicos que no cuentan con un sistema de saneamiento adecuado y, por otro lado, se logra alcanzar el cierre del ciclo de los nutrientes, aprovechando la materia fecal como materia prima para desarrollar productos orgánicos de forma segura, que sean utilizados como abono orgánico a través de un modelo de economía circular”, resaltó Marino.
La vermicultura, o también conocida como lombricultura, es el tratamiento de residuos orgánicos a través de lombrices de tierra. Su objetivo principal es transformar desechos orgánicos en un abono natural de alta calidad llamado humus de lombriz o vermicompost, mediante el proceso de digestión de las lombrices.
Estos pequeños invertebrados convierten lo que ingieren en nutrientes de alta calidad y favorecen la entrada de agua y oxígeno al suelo. Diferentes estudios científicos aseguran que el compost producido por las lombrices aumenta el rendimiento de la agricultura.
Mientras, el alcalde de Cobija, Diego Suárez, agradeció el apoyo de UNICEF Bolivia y de la Embajada de Suecia y explicó que esta planta funciona como procesadora de residuos fecales sólidos brindando un tratamiento adecuado que brinde a familias de barrios periurbanos que no cuentan con un alcantarillado convencional, tener acceso a un sistema de saneamiento básico que pueda mejorar sus condiciones de vida. A a su vez, explicó que se aprovechará la materia fecal como materia prima para la producción de abono orgánico y humus, que es utilizado como fertilizante natural.
“Sin la colaboración de todos ustedes esta planta no hubiera podido ser posible. Las cosas buenas hay que decirlas de manera pública y en poco tiempo vemos cambios positivos en nuestra EPSA Cobija. Para salir adelante no es quejándonos, sino haremos gestión. Esta inauguración beneficia a 130 familias de Cobija, familias de escasos recursos que ahora tienen servicios básicos de manera digna”, afirmó Suárez.
En el evento de inauguración también estuvo presente la gobernadora de Pando, Gabriela de Paiva, quien destacó el apoyo de UNICEF Bolivia para hacer realidad la planta de lombricultura. La autoridad regional resaltó que con este proyecto se dará una vida digna a las familias de Cobija a través del acceso a servicios básicos. “Estamos dando mejores condiciones de vida a 130 familias de la ciudad de Cobija. Nuestro departamento, y especialmente nuestra capital, necesitan muchas cosas, necesitan dignidad para vivir”, dijo.
El saneamiento seguro y el acceso a agua potable reducen drásticamente las enfermedades mortales como la diarrea y la desnutrición, pero también reduce de forma directa la mortalidad infantil y evitan la desnutrición crónica, asegurando que los niños y niñas alcancen su pleno desarrollo físico y cognitivo. Este proceso garantiza el derecho a la educación, permitiendo que las niñas asistan a clases durante su menstruación al contar con baños privados y seguros. La falta de instalaciones higiénicas adecuadas provoca la propagación de infecciones mortales.
El evento culminó con una vista a la planta para el corte de cinta y descubrimiento de una placa conmemorativa. Ahí, las autoridades locales junto a las delegaciones internacionales comprobaron los procedimientos técnicos para que la infraestructura tenga éxito.






