Majestuosa, altiva y de carácter imponente, así es la cóndor “Nayra”, la reina del Bioparque Municipal Vesty Pakos, espacio que acoge a medio millar de animales rescatados del tráfico y mascotismo en Bolivia.
“Ñustasina riqch’akun (parece una reina)”, dijo en quechua Justino Siancas, quien junto a su esposa y tres hijos vinieron desde Cochabamba a visitar a sus familiares y aprovecharon la oportunidad para ir al albergue administrado por la Alcaldía de La Paz.
En el recorrido guiado por guardafaunas, escuchaban atentamente las historias de los animales salvados.
La responsable de Conservación y Manejo de Fauna Silvestre del Bioparque Municipal, Claudia Cortez, contó que “Nayra” llegó al Vesty Pakos el 2010, cuando tenía cinco años. “Fue encontrada en una jaula metálica dentro un domicilio particular en Cochabamba, presentaba muy mal aspecto, estaba deshidratada, con sus plumas maltrechas y opacas, lo que te habla de la mala alimentación”, detalló.
Ahora su situación es distinta, su plumaje es brilloso y pasea con altivez en un ambiente propio que desde hace tres años comparte con su pareja, Tunari, otro cóndor rescatado.
“Tiene un ambiente especial porque es bastante territorial con respecto a otros cóndores machos e incluso con los guardafaunas que la custodian”, agregó Cortez.
Su historia y la de otros animales se difundirán en los siguientes días para que la ciudadanía participe en un concurso de elaboración de videos caseros con el fin de involucrarse en el respeto a la fauna.
“Ya venimos trabajando en nuestro programa de rehabilitación de cóndores, nosotros a la fecha ya hemos liberado cuatro cóndores; como Bioparque ahora estamos terminando de construir nuestro programa de conservación”, señaló Cortez.
El proyecto que busca trabajar en la rehabilitación de una especie en peligro de extinción; que luego sería reintroducida para repoblar las comunidades de cóndores andinos de la región. Además, se generaría conocimiento científico en el proceso.
Retoman su vuelo por cielos bolivianos
Palca, Yaco, Choquekota y Retamani, los cuatro cóndores andinos rehabilitados en el Bioparque, vuelan con libertad por el occidente de Bolivia y sus viajes son monitoreados. “Cada uno porta un transmisor GPS que permite realizar el seguimiento de su actividad, aportando información muy valiosa para encarar la conservación de esta especie que esta categorizada como vulnerable de extinción”, informó la directora del Vesty Pakos, Grace Ledezma.
Recordó que las cuatro aves llegaron al albergue municipal, deshidratadas, débiles y con laceraciones.
Ledezma detalló que hay 520 animales de 90 especies diferentes, entre aves, mamíferos, reptiles y anfibios en el Bioparque Municipal; dicho espacio tiene una extensión de 22,4 hectáreas. En Bolivia, es el único afiliado a la Asociación Latinoamericana de Parques, Zoológicos y Acuarios, por el cual cumple estándares internacionales.
Por AMN






