Las Alasitas dan inicio a uno de los viajes rituales paceños marcados por las miniaturas de la «buena suerte». La feria asociada al Ekeko, el dios de la fertilidad de la ciudad, cuenta con alrededor de 10 recorridos para disfrutarla en el transcurso del siguiente mes.
“Comenzamos (los ritos) la noche de este martes 23 de Enero con la ch’alla de la feria y las miniaturas del Parque Urbano Central (PUC). Este miércoles, a las 12:00, vamos a estar en las Alasitas comprando todo lo pequeño para que se haga realidad. Una casita, un autito y billetitos. Los paceños deben acompañar al Ekeko”, declaró el concejal Javier Escalier.
Anoche los amautas, yatiris y kallawayas pidieron permiso a las deidades ancestrales andinas con el pago de una ofrenda al Ekeko. Ese fue el primer ritual y el inicio de la tradición que se extenderá por al menos cuatro semanas.
El segundo rito comienza este martes por la mañana cuando cada paceño, cada familia, se apreste a adquirir miniaturas que, -según la tradición- se harán realidad. Billetes, casas, autos, títulos académicos, alimentos y bienes en general para el hogar. La única condición es hacerlo con mucha fe para que no falte ninguno de estos artículos en el hogar.
A las 12:00 en punto es el momento de mayor importancia porque se ch’alla los objetos adquiridos para que Ekeko los vuelva realidad en los siguientes meses. De ello se hacen cargo los yatiris, aunque eso no impide a los creyentes acudir a los templos o iglesias para bendecirlos.
El cuarto y último rito se produce cuando las personas intercambian las miniaturas con otras personas y pagar simbólicamente (con billetitos) sus deudas adquiridas con otras personas o los mismos bancos.
“La feria nos invita a comprar y deleitarnos con lo que nos van a ofrecer los artesanos, para que todo se haga realidad y se cumplan todos los deseos. En especial las grandes obras prometidas por el alcalde Arias y que las entregue este año”, apuntó Escalier.
Las rutas de la feria están marcadas este año por los billetitos en bolivianos, para que nunca falte el dinero en el hogar. En este mismo recorrido se ofrecen visas, pasaportes, para poder viajar este año.
Sigue la ruta de las masitas, empanadas y tortas, cuyos maestros panaderos elaboran con gran precisión y dulzura.
También estarán los yesos entre los que destacan las alcancías cuyas formas fueron evolucionando en el transcurso de los años al pasar de los tradicionales cerditos hasta figuras de súper héroes. Entre ellos, los más tradicionales están la negrita de la suerte, el Quevedo y hasta pepinos, porque la fiesta de la miniatura se cruza con la de Carnaval.
Otros recorridos están marcados por las vendedoras de api con una empanada o buñuelo; los artesanos del interior, como las “cochalas” quienes llegan a ofrecer cerámica con figuras de casas, animales o prendas de alpaca como el tradicional gorro de “Daniel Boone”.
Los visitantes también podrán disfrutar del sector de las plantas, pinos pequeños y una variedad de flores de la estación y, finalmente, los yatiris quienes bendicen los amuletos de la suerte y leen el futuro de las personas.
“Les invitamos a adquirir productos elaborados por las manos de nuestros hermanos artesanos. No vale la pena comprar un buda o un dragón, porque más esperanzas debemos depositar en nuestro Ekeko, que es paceño, y que nunca nos va a fallar”, concluyó.
El 6 de Diciembre de 2017, los recorridos rituales en La Paz durante la Feria de la Alasita, fueron inscritos en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO. La determinación fue emanada tras la defensa del expediente en la 12º Sesión del Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial que se realizó en Jeju, Corea del Sur.
El expediente dejó establecido que en las Alasitas no existe una sola y única práctica ritual, sino que cada individuo decide su recorrido ritual, sus intercambios y dones con quien considere oportuno y necesario para su propio bienestar, lo cual alienta la creatividad humana en contexto festivo.






