El gerente general de la Gestora Pública de la Seguridad Social de Largo Plazo, Jaime Duran, destacó en su exposición durante el Encuentro Iberoamericano “La Seguridad Social y Los Desafíos del Futuro” y “La Mejora de la Gobernanza de sus Instituciones en Iberoamérica” propiciado por la OISS, en Madrid, España, que en Bolivia la edad de jubilación es de 58 años con 10 años de aportes, en contraste con Europa, donde suele ser superior a los 65 años (con tendencia a aumentar).
“En mi país al contrario de lo que hemos visto acá en Europa, nosotros hemos bajado la edad de jubilación, acá hemos notado que están hablando de edad de jubilación a los 65 a 67 años, como alguien decía la idea es ampliar la frontera, aspecto que generaría dificultades a la gente porque eso implica que también tengan que trabajar 40 a 45 años, en cambio en mi país hemos bajado a los 58 años de edad y una persona puede jubilarse con 10 años de aporte”, describió Duran.
Bolivia es signataria junto a 22 países de la Organización Iberoamericana de la Seguridad Social (OISS) desde el 2022 y desde marzo de 2024 tiene a cargo la Vicepresidencia del Área Andina.
La Gestora felicitó a ese organismo internacional por su 70 aniversario, durante los que ha promovido el bienestar económico y social de los países iberoamericanos mediante la coordinación, intercambio y aprovechamiento de experiencias mutuas en materia de seguridad social y protección social.
En ese encuentro iberoamericano el gerente de la Gestora transmitió a los asistentes la experiencia de Bolivia referente a la Ley del Fondo de la Renta Universal de Vejez (Renta Dignidad) promulgada en 2007, que es un beneficio no contributivo, destinado indiscriminadamente a todos los mayores de 60 años con montos de Bs300 y Bs350 que apoyan a los adultos mayores, constituyéndose en una “red de protección muy interesante porque permitió reducir la pobreza extrema”.
Narró los beneficios de la la Ley 065 de Pensiones que fue promulgada en 2010 la que permitió construir un sistema de pensiones sobre la base de tres regímenes: contributivo, semicontributivo y no contributivo, mismos que fueron ampliamente explicados y resaltados a los asistentes a ese evento.
“En la Gestora hemos recibido en 2023 la administración del Sistema de Pensiones con un fondo de 24 mil millones de dólares; al 30 de septiembre de 2024 ese fondo ha crecido a 27.200 millones de dólares, eso quiere decir que en más o menos en un año y cuatro meses ha logrado expandir en 3.200 millones de dólares, ha aumentado su rentabilidad y de hecho desde enero de 2025 estamos aumentando el monto de las pensiones solidarias gracias a la nueva Ley 1582”, señaló.
“Eso qué quiere decir, que se puede pagar una pensión no contributiva, se puede aumentar las pensiones solidarias y a la vez dar solidez al sistema financiero que permita sostener esas pensiones, en ese sentido consideramos que son aspectos que se pueden compartir como enseñanzas al mundo”, remarcó.
Manifestó su beneplácito por ese tipo de espacios ya que acceden el desarrollar una filosofía que permite establecer una visión “más humana respecto a lo que tiene que ser lo que nosotros en mi país llamamos el Vivir Bien”.
Señaló que los pilares no contributivos son fundamentales para la convivencia humana. Explicó que no se puede negar los derechos de la población únicamente por preocuparse por el equilibrio entre ingresos y gastos, como se ha visto en algunos de los países del mundo.
«Un sistema de seguridad social y de pensiones es, en esencia, un sistema de derechos; no es simplemente un esquema en el que se aporta ahora para disfrutar de los ahorros en el futuro. Ese es solo un aspecto importante del mecanismo de financiamiento, pero la esencia es un sistema de derechos que debe preservarse, independientemente de las ecuaciones contables, que sin duda también son relevantes», complementó.






