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Recuerdan que montañistas bolivianos descubrieron el avión siniestrado de Eastern en el Illimani

En el marco del ciclo de charlas auspiciadas por la Asociación de Guías de Montaña y Trekking-Bolivia (AGTMB) que se desarrollan durante el mes de abril, se contó con la participación del Club de Excursionismo, Andinismo y Camping (CEAC), cuyo presidente vitalicio, Lucho Zapata, recordó que fueron montañistas bolivianos los primeros en descubrir los restos del Boeing 727 estadounidense Eastern que se estrelló en las faldas del Illimani entre 1984 y 1985.

El siniestro que se produjo entre el 31 de diciembre de 1984 y el 1 de enero de 1985, sucedió en la cara sur del nevado emblema de La Paz y a más de 6500 metros de altura, dejando 29 fallecidos (todos quienes iban en el avión). La nave se dirigía de Asunción a Miami y debía hacer escala en el aeropuerto de El Alto. Y sí, todo ello fue, alrededor de las 23.00 horas, en la víspera de Año Nuevo de 1985.

Al respecto, inmediatamente de verificado el accidente aéreo, efectivos de la fuerza aérea y de la embajada estadounidense se trasladaron a inmediaciones del lugar para rescatar a los posibles sobrevivientes y desde luego, a las dos cajas negras del Boeing 727, pero aquella vez, los únicos que lograron llegar escalando, ya que no había otra manera, fueron tres montañistas del CEAC: Bernardo Guarachi, Juan Pablo Ando y Freddy Ortiz.

Lo más importante era confirmar si en esos sitios se encontraba el Eastern accidentado. Las condiciones del ascenso fueron muy dificultosas porque estaba nevando y por entonces no había ningún cuerpo de rescate organizado, pero los montañistas estaban dispuestos a llegar. Al respecto ANA recuperó parte del testimonio de Juan Pablo Ando, uno de los montañistas que logró llegar ante la nave siniestrada:

“Tuvimos que organizar un grupo para ir a ver el avión, porque al principio todos decían muchas cosas, hasta que se descubrió que los restos de la nave estaban en el Illimani y para subir al Illimani era ya otro cuento, o sea solamente podía subir gente que conocía la montaña o que tenía experiencia”, (OP. CIT. Fuente Citada en el segundo párrafo de este artículo).

También cabe aclarar que en aquel entonces la Fuerza Aérea Boliviana no disponía de helicópteros adecuados para labores de rescate en la altura, tampoco existían organismos especializados, porque en esos años un helicóptero tenía normalmente un techo de maniobrabilidad de hasta seis mil metros de altura y eso, si había buenas condiciones de vuelo (clima, visibilidad, viento, etc.); por eso, la única manera de llegar al avión era por tierra y nieve, en medio de la tormenta y la neblina…no había otra.

Llevaron detenidos a los socorristas

Avión semejante al Boeing 727 que impactó en el Illimani (Air Shop Bolivia)

Efectivamente, en la intervención de Luis Zapata, el presidente vitalicio del CEAC narró que una vez que retornaron los montañistas llegados hasta los restos del avión, efectivos de la embajada estadounidense los llevaron en calidad de detenidos hasta el aeropuerto de El Alto, donde fueron interrogados, requisados e intimidados como si esos montañistas hubieran cometido algún delito.

Todo ello fue expuesto por Zapata en el marco de su intervención sobre Historia de la Escalada en Bolivia, narrando además varios hitos alcanzados por el club de montañismo en diferentes pisos ecológicos del país, como la cuenca amazónica.

Como detalle anecdótico, César Soleto, actual presidente en ejercicio del CEAC, en referencia a la historia del andinismo en Bolivia, comentó que, alrededor del año 1940, un montañista de procedencia alemana alcanzó la cima del Illimani y allí enclavó una bandera con la esvástica nazi.

La meta es volver sano y salvo

Montañistas de la AGTMB, CEAC y Socorro Andino (Foto V. Ledezma ANA Bolivia)

Las demás participaciones tampoco dejaron de ser destacadas, por ejemplo, Patty Condori, miembro de Socorro Andino Boliviano (SAB), indicó que, entre las causas más frecuentes de accidentes en las montañas, se encuentra la sobrevaloración por parte de los excursionistas, montañistas en este caso, quienes en ocasiones no adoptan suficientes prevenciones porque están seguros de que podrán llegar a la cima sin dificultad.

Reconocieron que últimamente, suelen ser abordados por grupos de mineros cooperativistas que cuestionan su presencia, por lo que deben identificarse como montañistas, en este caso socorristas.

De la misma manera otro de los expositores recordó que la verdadera meta es retornar sano y salvo al punto de partida, y no solamente el hacer cumbre, que eso es solamente una fase de la excursión; que asimismo deben verificarse previamente las condiciones psicológicas del excursionista a fin de evitar cualquier situación lamentable durante el ascenso.

Desde luego, también se mencionó a uno de los peligros más recurrentes que suelen presentar las montañas, en este caso los nevados, y los mismos son las grietas en el suelo, ya que éstas, de varios metros de profundidad y al estar cubiertas de nieve, no suelen ser advertidas a primera vista y el excursionista puede caer en esas riesgosas zanjas.

Bandera nazi en la cumbre del Illimani (Foto Presentación CEAC V. Ledezma ANA Bolivia)

Por su parte, Ariana Aramburo, presidenta de la Asociación Paceña de Escalada Deportiva, enfatizó en que la escalada debe ser sostenible, es decir, evitar cualquier daño al sitio visitado donde se practica el deporte, tales como Peñas, Dragón Dormido y otros sitios cercanos a las ciudades de La Paz y El Alto, añadió además que siempre es preciso llevar casco para esta práctica.

Otra de las participaciones fue la de Luis Valverde, jefe de la Unidad de Turismo del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz (GAMLP) quien hizo referencia al turismo de aventura y específicamente al área protegida municipal Valle de los Gigantes, al que esa repartición municipal aspira que sea declarado “Ecositio”, lo cual le daría mayor protección ante avasallamientos y loteadores, entre otros.

El ciclo de charlas ECO proyecta aún un evento a registrarse este 24 de abril en el auditorio de una universidad privada situada en la zona de Obrajes. Los temas a ser abordados contemplan un taller para no dejar rastro en las excursiones, la capacitación de líderes para el reto Ciudad Naturaleza 2025 y la presentación de un plan final de campamento en ese marco.

Por: ANA