Se plantea que las empresas que producen y expenden bebidas alcohólicas en la ciudad de El Alto apoyen en la construcción de un albergue permanente de rehabilitación para las personas que viven en situación de calle y son bebedores consuetudinarios.
Esta propuesta nace de la Secretaría Municipal de Seguridad Ciudadana, tras haber realizado un operativo en inmediaciones de la plaza Obelisco, la mañana de este lunes, en el Distrito 1 y haber constatado que al menos 15 personas, todas ellas bebedoras consuetudinarias, se encontraban en el interior de una carpa.
“Vamos a reunirnos, vamos a pedir la autorización para ejecutar un albergue permanente para la rehabilitación de estas personas. Las empresas fabricantes de bebidas, miles de ellas que ganan por la producción o tratamiento de alcohol, tienen que empezar a financiar estos centros”, explicó el titular de esta cartera edil, Tte. Cnel. Elio Pacheco Colque.
De acuerdo con la autoridad esto tiene mucho que ver con la responsabilidad social empresarial, y que no solo se debe centrar en promover el consumo responsable y reducir los daños a la salud pública, sino que también se debe tener en cuenta que existen efectos adversos para la sociedad y que grupos tan vulnerables se vean directa o indirectamente afectados, como los menores de edad.
El consumo de alcohol se ha convertido en un problema para las ciudades en crecimiento, El Alto no está exenta, ya que a causa de la misma se genera inseguridad con accidentes de tránsito, violencia intrafamiliar, peleas que derivan en asesinatos, problemas de salud y una imagen negativa del sector o toda la urbe si no se frena a tiempo.
Además de los bebedores recurrentes, en otros operativos se hallaron personas extranjeras, entre argentinos, colombianos y venezolanos que están en las calles y también armaron sus carpas, de los que se presume ingresaron al país de manera ilegal.
Por otra parte, el Secretario de Seguridad Ciudadana explicó que a las personas que infrinjan las normas como jóvenes en bares y cantinas tendrán que realizar tareas de trabajo comunitario limpiando calles, plazas o áreas verdes como sanción.






