Los trabajadores de ENDE Corporación y sus empresas filiales demostraron una vez más su compromiso solidario al participar en la campaña “Abriga un Corazón” de recolección de alimentos no perecederos, prendas de abrigo, mantas y artículos de primera necesidad. Estos aportes están destinados a niñas, niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad que asisten o residen en diferentes instituciones del departamento de Cochabamba.
La iniciativa fue posible gracias al aporte voluntario del personal de Cochabamba, La Paz y Beni, que respondió al llamado de apoyar a quienes más lo necesitan. Las donaciones se entregaron al hogar de acogida Lluvia de Ángeles de la Fundación Voces Libres, el Hogar Casa de los Niños de Sarco, la Fundación Oncofeliz y el Penal de San Sebastián Mujeres.
Esta ayuda beneficiará a infantes de 0 a 6 años que han sufrido violencia o abandono, padecen enfermedades de base o atraviesan situaciones de riesgo, y que encuentran en centros un espacio de protección, cuidado y acompañamiento.
Las donaciones incluyen alimentos no perecederos, ropa de invierno para niñas, niños, adolescentes y adultos, mantas y otros artículos que contribuirán a mejorar las condiciones de bienestar de las personas beneficiarias durante la época de bajas temperaturas.
«Sabemos que este aporte no es solo de Cochabamba. Trabajadores de otras ciudades también se sumaron, y cada granito de arena cuenta. Su solidaridad es de gran ayuda, especialmente en esta época de invierno, cuando los niños necesitan abrigarse más y alimentarse mejor», expresó Carla Frías, administradora de la Fundación Oncofeliz.
La campaña también llegó al Recinto Penitenciario San Sebastián Mujeres. La trabajadora social, Jessica Navia agradeció el apoyo en nombre de las madres y niños que viven al interior del penal.
“Estas donaciones son de gran ayuda para los niños que viven junto a sus madres en una situación de vulnerabilidad, donde los recursos económicos son muy escasos. Pedimos a la sociedad que continúe colaborando. En el penal las madres realizan trabajos de tejido y servicio de lavado. Invitamos a la población cochabambina a apoyarlos, los costos son mínimos y brindan un buen servicio”, expresó.
Por su parte, Aristide Gassotti, responsable de la Casa de los Niños, destacó el impacto de la donación. “El invierno ha llegado duro este año, pero gracias a ustedes podemos llevar abrigo y alimento directamente a los chicos que más lo necesitan. De corazón, solo tenemos una palabra: gracias”, manifestó.
«Esta ayuda realmente viene del cielo. Han sido días muy complicados. Recibir ropa, víveres y otros insumos nos cae muy bien porque nuestro centro vive únicamente de la ayuda de instituciones y personas. En nuestro comedor acogemos a más de 300 niños y apoyamos a más de 120 familias. Son más de 500 personas que se benefician directamente”, complementó.
Con esta iniciativa, ENDE Corporación fortalece su compromiso con la responsabilidad social y promueve acciones colectivas que reflejan el valor humano y empatía de sus trabajadores con las poblaciones más vulnerables y contribuyen al bienestar de la comunidad.






