Trabajadores de salud de las ciudades de El Alto y La Paz instalaron piquetes de huelga de hambre exigiéndole al gobernador, Santos Quispe, el cese los despidos, pago de refrigerios, entre otras demandas.
“Las autoridades de la Gobernación han incumplido los acuerdos con relación a la estabilidad laboral, pero el Gobernador (Santos Quispe) y los Sedes realizan de manera unilateral las destituciones de los compañeros que estuvieron en primera línea en la lucha durante la pandemia”, dijo el secretario ejecutivo de la Federación de Trabajadores de Salud de El Alto, Max Caillagua.
Un primer piquete se instaló hace nueve días en el Complejo Hospitalario de Miraflores y el segundo en el Servicio Departamental de Salud (Sedes).
Caillagua adelantó que se prevé marchas en las principales calles paceñas, además del repliegue de los trabajadores en salud.






