La tecnología de baterías de estado sólido está llamada a revolucionar la movilidad eléctrica, principalmente por sus ventajas frente a las baterías más convencionales, como una mayor autonomía y cargas ultrarrápidas. Marcas como Toyota, Nissan o Mercedes-Benz llevan años invirtiendo en estas baterías, consideradas por muchos el “santo grial” de los coches eléctricos.
En los últimos años la carrera por dominar la tecnología de las baterías de estado sólido se ha intensificado pero no acaba de despuntar, ya que su ‘Talón de Aquiles’ es la producción en masa. Ahora China está un paso más cerca de conseguirlo, de la mano de los especialistas de la empresa taiwanesa ProLogium Technology: su batería cerámica de cuarta generación, en su última fase de desarrollo, es una de las novedades estrella del CES 2025 en Las Vegas, EEUU, informó Motor Pasión.
Baterías con electrolito sólido cerámico
Las baterías de estado sólido de ProLogium, basadas en su tecnología LLCB, destacan por un diseño innovador que incorpora un electrolito 100 % inorgánico. Este avance clave permite una mayor densidad energética y promete, entre otras cosas, velocidades de carga ultrarrápidas y un rendimiento superior en condiciones extremas.
Estas ventajas podrían ayudar a dejar atrás las principales reticencias de los conductores a la hora de dar el salto a la movilidad eléctrica, entre ellas los problemas de infraestructura y la ansiedad por autonomía.
Seguridad y sostenibilidad: Al eliminar el contenido orgánico, las baterías de ProLogium reducen el riesgo de incendios y evitan el descontrol térmico. Además, su diseño circular permite reciclar más del 80 % de los materiales respecto a las baterías convencionales, disminuyendo la huella ambiental.
Autonomía y eficiencia: Con densidades energéticas de 811,6 Wh/L (volumétrica) y 359,2 Wh/kg (gravimétrica), superan ampliamente a las baterías LFP y NMC, ofreciendo mayor autonomía con menor peso y tamaño.
Carga ultrarrápida: La “posibilidad de recuperar 300 km de autonomía en cinco minutos” redefine los estándares del sector, aproximando por fin la duración de la recarga a la del repostaje de un vehículo de combustión.
Por: Economy






