Hace 65 años nació en Bolivia una empresa que hoy es sinónimo de tradición, calidad e innovación en la mesa de millones de familias: PIL Bolivia. Lo que comenzó como una planta dedicada a la producción de leche en Cochabamba se transformó, con el tiempo, en una industria de alimentos líder que acompaña la vida cotidiana de los bolivianos en los nueve departamentos del país.
Daniel Aguilar Cabrera, Gerente General de PIL Bolivia, quien desde hace más de 20 años forma parte de la compañía, nos relata cómo a lo largo de estas seis décadas y media, PIL ha protagonizado hitos que marcaron su consolidación y ha sido un factor clave en el fortalecimiento de toda la cadena productiva de la leche.
Al cumplir 65 años, ¿cómo describe la evolución de PIL Bolivia desde sus orígenes como una empresa láctea hasta consolidarse en una industria líder en alimentos?
PIL Bolivia es una marca líder con tradición y presencia nacional. Sucesivas generaciones han consumido y consumen nuestros productos, que son infaltables en los hogares y llegan a los nueve departamentos del país a través de más de 40.000 puntos de venta en ciudades y áreas rurales, generando empleos directos e indirectos para más de 2.000 familias.
Junto a la leche y sus derivados, tenemos un creciente portafolio de alimentos y bebidas saludables, que combinan productos arraigados en la preferencia de los consumidores y nuevas propuestas que se alinean con sus necesidades actuales.
La innovación y diversificación de nuestro portafolio es una muestra de que los clientes están en el centro de las decisiones de la compañía, que se preocupa por brindar alimentación saludable y confiable a millones de bolivianas y bolivianos que nos confían su alimentación.
Queremos responder a esa preferencia con gratitud y responsabilidad en este nuestro 65 aniversario.
¿Qué hitos considera más importantes en la historia de PIL Bolivia que la han convertido en una marca tan arraigada en la vida de los bolivianos?
Hay varios hitos que nos definieron: la expansión nacional, que permitió que PIL llegara a los nueve departamentos; la incorporación progresiva de tecnología y procesos modernos; la consolidación de canales propios de distribución; la inversión en lograr más cercanía con la horizontalidad (nuestro modelo de venta directa y Pil Express); la construcción de capacidades que nos permiten innovar en portafolio, además de procesos para optimizar nuestro servicio; así como la integración a un grupo regional que nos ayudó a profesionalizar y escalar la operación, ya que desde 1996 PIL Bolivia forma parte del Grupo Gloria, importante conglomerado industrial de capitales peruanos presente en ocho países de Latinoamérica.
Además, las Bodegas PIL, ya que constituyen un modelo de negocio que impulsa la formalidad y fortalece la economía local. A través de ellas, pequeños comerciantes acceden a capacitación, apoyo logístico y condiciones preferenciales para ofrecer el portafolio de productos PIL.
PIL Bolivia genera empleos directos e indirectos para más de 2000 familias en el país
¿Qué significa para PIL mantener más de 40.000 puntos de venta y ser el sostén para más de 2.000 familias?
Para nosotros, esas cifras son mucho más que números: representan la esencia de nuestro propósito de crecer juntos alimentando Bolivia. Mantener más de 40.000 puntos de venta en todo el país significa garantizar que nuestros productos lleguen a cada rincón, desde las ciudades capitales hasta las comunidades más alejadas. Eso nos permite ser parte de la vida cotidiana de millones de personas. Generar empleo para más de 2.000 familias, de manera directa e indirecta, es un compromiso que asumimos con orgullo y responsabilidad. Cada litro de leche que procesamos moviliza a miles de productores, transportistas, distribuidores y colaboradores que día a día aportan a la cadena de valor. Esa red es uno de los mayores legados que hemos construido en estos 65 años y es también la base sobre la que seguimos soñando el futuro de PIL Bolivia.
¿Cómo aseguran que sus productos cumplan con los estándares de calidad?
En PIL Bolivia la calidad no es sólo una promesa, es un compromiso permanente. Cumplimos con los más altos estándares de sanidad e inocuidad, avalados por certificaciones internacionales y por la preferencia del mercado. Renovamos la certificación ISO 22000 para lácteos en polvo en Santa Cruz y avanzamos en la implementación de HACCP, además de migrar hacia FSSC 22000, el estándar más exigente en inocuidad alimentaria a nivel global. A estos logros se suman reconocimientos nacionales como la Medalla de Oro al Mérito Empresarial y el Premio al Mérito Exportador de Cadexco.
En el ámbito internacional, hemos mantenido de forma sostenida un lugar destacado en los reportes Brand Footprint de Kantar, siendo reconocidos en 2025 como la marca más elegida por los hogares bolivianos, además del primer lugar en la categoría de lácteos, reafirmando nuestro liderazgo en la industria.
¿Cómo ha respondido PIL para adaptarse a las nuevas necesidades y tendencias del consumidor boliviano?
La innovación está en el ADN de PIL Bolivia. Hoy la compañía ofrece más de 350 productos en su portafolio, que van desde la tradicional leche hasta alternativas funcionales que responden a los nuevos hábitos de consumo: yogures extraproteicos, líneas sin azúcar o sin lactosa como Greco Triple Cero, bebidas de soya con fruta y jugos en formatos diseñados para el ritmo de vida actual.
Pero la innovación va más allá del producto: en los últimos años, PIL ha buscado automatizar procesos críticos, asegurando una operación más ágil y eficiente. Se ha digitalizado la atención de reclamos y el contacto con el cliente mediante un moderno Contact Center, garantizando cercanía y respuesta oportuna.
Este esfuerzo permanente responde a una escucha activa del consumidor y a la vocación de traducir tendencias en soluciones concretas. Además, el foco en la producción nacional ha permitido que incorporemos productos como la leche evaporada y que, próximamente, sumemos una novedad que responde a necesidades del mundo repostero. Buscamos el desarrollo de nuevos productos que sean elaborados en el país, generando valor local y alimentando el presente y el futuro de Bolivia.¿Cómo la empresa asegura que el crecimiento también beneficie a los productores?
Los productores son nuestros aliados estratégicos. Para que el crecimiento mutuo sea inclusivo y sostenible, mejoramos la política de acopio con incentivos y bonos de calidad, capacitaciones técnicas, prácticas más eficientes y cadenas de pagos mediante bancarización.
Venimos trabajando, de manera conjunta con productores de leche, en la creación de Granjas Modelo para impulsar el crecimiento en la producción a partir de la mejora en productividad y buenas prácticas.
Al igual que con nuestros consumidores, la escucha activa hacia el productor lechero, frutícola y todos los proveedores del agro es fundamental para fortalecer nuestra cadena de valor. Con esta visión, lanzamos recientemente PILAGRO, una submarca destinada a brindar acompañamiento directo en el campo.
¿Qué avances concretos han alcanzado PIL en materia de eficiencia hídrica y energética?
Hemos dado pasos medibles: a la fecha, nuestro indicador de eficiencia hídrica presenta mejoras de más del 20%, logrando menos de 3,75 m³ por tonelada producida. En residuos, alcanzamos 76% de reciclabilidad en plantas; y en energía hemos instalado capacidad solar que cubre del 12% al 20% del consumo de las PTAR en Santa Cruz y entre 18% y 20% en Cochabamba; además, tenemos iniciativas solares en puntos de venta (Pil Express con 60 kWp). Nuestro compromiso con la sostenibilidad y la eficiencia energética se evidencia con la certificación ISO 50001:18 en Sistemas de Gestión de la Energía, otorgada este año por ICONTEC. Estos avances son parte de una estrategia que ahora se traduce en una política de sostenibilidad estructurada.
¿Cuáles son las proyecciones de PIL Bolivia para los próximos años?
Los próximos años continuaremos fortaleciendo inversiones en las operaciones con tecnología que nos asegura cumplir estándares de calidad en todos nuestros procesos. Estamos realizando ampliaciones en capacidad de proceso y envasado de la línea de margarinas, así como desarrollando nuevos envases y duplicando capacidad en línea de derivados. Invertimos en líneas de servicios para optimizar consumo de agua, vapor y energía eléctrica. Además, estamos ampliando nuestras capacidades logísticas acorde a los planes de desarrollo de nuevo portafolio. Con relación a proyectos de energía fotovoltaica, duplicaremos la superficie de paneles instalados en las plantas industriales.
Para lograr mejores niveles de servicio y fortalecer la estrategia de omnicanalidad, iniciamos la tercera fase de evolución de nuestro modelo comercial con inversión en aplicativos y digitalización de procesos. Y con el fin de promover una lechería modelo y sostenible en el país, nuestro programa “Modelos Productivos que Transforman la Lechería” se consolidará como una de las principales apuestas de inversión de la compañía.
Por: Economy






