El Marketing Insights Compendium (MIC) de octubre de 2024, basado en el Tracker de Marketing de Ipsos Ciesmori, ofrece una visión detallada de la percepción de los consumidores en las cuatro principales ciudades del Eje Troncal de Bolivia (La paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz) sobre la inflación y sus implicaciones en la economía personal y nacional.
El informe destaca que el 76% de los bolivianos considera que la inflación representa un riesgo alto para sus finanzas personales, una cifra que ha crecido 13 puntos porcentuales respecto al primer trimestre de 2024.
El impacto de la inflación también ha modificado los hábitos de consumo. Un 86% de los consumidores del Eje Troncal siente la necesidad de hacer recortes en sus gastos. Entre las estrategias más comunes para controlar los gastos se destacan: Limitar salidas para ahorrar en transporte, un 58%; comer más en casa y menos en restaurantes, un 48% y preparar alimentos en casa en lugar de comprar comidas precocinadas, un 43%.
El 85% de los bolivianos reportó haber enfrentado dificultades al hacer compras durante el tercer trimestre, siendo el aumento de precios la principal causa. El estudio también muestra una tendencia preocupante: la sensación de alza en los precios ha crecido de manera sostenida, pasando del 60% en enero al 79% en agosto.
La sensación de que Bolivia se dirige hacia una recesión económica creció notoriamente, sobre todo incrementó el porcentaje de entrevistados que están totalmente de acuerdo con esta afirmación, pasando de 43% en febrero a 52% en septiembre.
Para Sergio “Yeyo” Vera, jefe de marca Amarket, los datos muestran tendencias reales, como el aplazamiento de compras y la disminución de la frecuencia de adquisiciones. A esto se suma una tercera variante importante: el cambio de preferencia hacia marcas B y C, en detrimento de marcas premium. Por ejemplo, en lugar de optar por un dentífrico de alta gama como Colgate, los consumidores eligen alternativas más económicas como Pepsodent.
Por otro lado, según Vera, es fundamental entender cómo estas dinámicas afectan distintos tipos de negocios. Por ejemplo, en el caso de Amarket, un supermercado de conveniencia, los impactos son diferentes. Aunque estos factores pueden influir, no lo hacen de forma tan profunda como en otros sectores. Es necesario analizar cuidadosamente cómo se aplican estas tendencias a cada estilo de negocio para interpretar correctamente los datos.
Por su parte, Renzo Mori Alvarado, CCO de CLAPS Publicidad, señala que las personas están priorizando productos esenciales, como higiene personal, alimentos básicos y bebidas necesarias. Esto no significa que hayan dejado de consumir productos no esenciales, sino que esperan más razones para justificar dichas compras.
“Lejos de detener la publicidad, las marcas en Bolivia deben ver la crisis como una oportunidad para construir lealtad y reforzar la conexión emocional con el consumidor. La clave está en ser estratégicos, creativos y empáticos, desarrollando campañas que prioricen el valor percibido, aborden las necesidades emocionales del consumidor y utilicen las herramientas digitales para maximizar la accesibilidad”, sostuvo Mori.






