El arquitecto Freddy Mamani, candidato a la Alcaldía de El Alto por Innovación Humana, afirmó que su decisión de ingresar a la política nace del cansancio frente a las promesas incumplidas y del estancamiento de la ciudad, pese a la fuerza laboral y productiva de su población.
“Durante 40 años he vivido en El Alto y en la última década hemos visto cómo la ciudad, en lugar de avanzar, ha ido en caída. He construido desde lo privado, entonces me pregunté: ¿por qué no puedo construir ahora desde lo público?”, señaló Mamani al explicar las razones que lo impulsaron a postularse.
Crítica a la política tradicional y defensa del liderazgo territorial
El candidato cuestionó a los políticos que —según dijo— solo aparecen en época electoral, sin vivir ni conocer la realidad alteña.
“Hay candidatos que ni siquiera viven en El Alto y quieren representarnos. Eso genera miedo y rechazo a la política”, afirmó.
Mamani remarcó que su principal diferencia frente a otros postulantes es su trabajo permanente en el territorio. “Yo no he trabajado detrás de un escritorio. He trabajado en obras, en la calle, con mi gente. Y si soy alcalde, voy a seguir trabajando en la cancha, no encerrado en una oficina”, sostuvo.
Obras, experiencia y visión de desarrollo
El arquitecto destacó haber construido unas 100 obras en El Alto, además de proyectos en distintas ciudades de Bolivia y en el exterior, lo que —según afirmó— le permitió conocer modelos de desarrollo urbano en otros países.
“Conozco cómo se desarrollan las ciudades afuera. He visto trenes subterráneos, autopistas bajo aeropuertos, soluciones grandes para problemas grandes. ¿Por qué El Alto no puede ser un polo de desarrollo económico y productivo?”, cuestionó.
Producir, exportar y frenar la fuga de talento
El candidato insistió en que El Alto debe convertirse en una ciudad productiva y exportadora, aprovechando su mano de obra calificada. “Nuestros emprendedores se van a Argentina o a otros países porque aquí no se los incentiva ni se les abre mercados. El Alto tiene que producir, producir y exportar”, enfatizó.
Aseguró que su propuesta busca retener talento, generar empleo y proyectar a la ciudad al mundo, fortaleciendo la identidad alteña desde lo público, tal como —afirmó— ya lo hizo desde la arquitectura.






