Bolivia está a punto de alcanzar un hito sanitario sin precedentes. En mayo recibirá en París, Francia, la certificación internacional que la declara país libre de fiebre aftosa sin vacunación, otorgada por la Comisión Sudamericana para la Lucha Contra la Fiebre Aftosa (Cosalfa). Este logro, que unifica los estatus de Santa Cruz y Beni bajo un solo reconocimiento sanitario, es considerado un punto de inflexión para las exportaciones de carne y genética bovina del país.
“Esto nos permitirá acceder a mercados más exigentes en términos de calidad”, destacó Klaus Frerking, presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO). Hasta ahora, Bolivia solo exportaba entre el 10 y 12% de su producción total de carne, equivalente a unas 35.000 a 40.000 toneladas al año de un total de 350.000 toneladas. El nuevo estatus sanitario eleva el potencial exportador y refuerza la posición de Bolivia en el mapa ganadero internacional.
Genética boliviana, un producto de exportación
El interés internacional por la genética bovina boliviana crece. Razas como el Nelore, Girolando y Gir ya captan la atención de delegaciones de Colombia, Ecuador y Brasil, que visitaron Agropecruz 2025 para evaluar oportunidades de importación. “Nuestra genética está internacionalizada y adaptada a climas extremos de calor y humedad. Esto es clave para mercados similares que buscan eficiencia y resiliencia productiva”, afirmó Frerking.
Apertura de nuevos mercados: Chile en la mira
Uno de los destinos más próximos es Chile, cuyas autoridades sanitarias ya están inspeccionando frigoríficos y plantas lecheras bolivianas. Además de la carne, también existe interés por productos lácteos, que ya se exportan a Perú y Colombia. La expectativa es que este nuevo estatus de libre de aftosa sin vacunación facilite acuerdos bilaterales con reglas claras y permanentes.
Sin embargo, Frerking advierte que esta oportunidad solo se concretará si el Gobierno asume una postura coherente con las necesidades del sector productivo. “Exportar es un proceso complejo y delicado. No se puede cortar de un día para otro el envío de productos al mercado internacional. El país pierde $us 600.000 por día al tener paralizadas las exportaciones de carne”, subrayó.
La genética y sanidad, motores para salir de la crisis
Para el Presidente de la CAO, el futuro de Bolivia pasa por el campo. “La agropecuaria tiene la capacidad de sacar al país de la crisis económica, siempre que haya reglas claras y planificación. Este logro sanitario es una prueba de lo que podemos lograr cuando el trabajo público y privado va en sintonía”, remarcó.
Por: Economy






