En los principales mercados, que representan el más de dos tercios de las ventas globales de autos nuevos, los vehículos eléctricos de batería (BEV) ya generan muchas menos emisiones que los vehículos a gasolina o diésel. Incluso, las emisiones de escape de combustión interna (ICEV) en operación pueden superar el total de emisiones acumuladas de un eléctrico desde su fabricación hasta su retiro.
La ventaja ambiental de los BEV
De acuerdo con el estudio de O’Malley y Slowik (2024), un SUV eléctrico fabricado en 2024 con 300 millas de autonomía emite un 71% menos de GEI que un SUV de combustión equivalente, considerando el ciclo de vida entre 2024 y 2041. Para los vehículos que se fabriquen en 2030, la reducción sería aún mayor: 77% menos emisiones.
A medida que las redes eléctricas adopten más energías renovables, esta brecha seguirá ampliándose.
La “deuda de emisiones” inicial
Los BEV parten con una desventaja: la fabricación de baterías representa cerca del 25% de sus emisiones de ciclo de vida. Por ejemplo, en 2024, un SUV eléctrico registró unas 12 toneladas de CO2e al salir de fábrica, frente a 8 toneladas de un vehículo a combustión.
Sin embargo, esta “deuda” se compensa en apenas 1 a 2 años de uso, y a partir de allí los BEV mantienen una ventaja creciente.
Eficiencia energética y operación limpia
La clave está en la operación: un BEV requiere solo una cuarta parte de la energía que un ICEV para moverse. Al final de su vida útil, un SUV eléctrico de 2024 acumula alrededor de 130 g de CO2e por milla recorrida, frente a más de 450 g por milla de un vehículo a combustión.
Esto implica que las emisiones de escape de un ICEV durante su uso superan al ciclo completo de un BEV.
Reciclaje y nuevas tecnologías
La sostenibilidad de los BEV se refuerza con el reciclaje de baterías, que permite recuperar minerales como litio, níquel y cobalto, reduciendo la necesidad de nueva minería. En EEUU, la capacidad instalada y proyectada será suficiente para procesar baterías hasta 2044.
Además, los avances en química de baterías y la reutilización prolongan su vida útil, disminuyendo aún más el impacto ambiental.
Por: Economy






