Con más o menos locoto, diferentes cortes de carne, salchicha o chorizo, huevo, salsas y acompañamientos, cada mesa puede tener su propia versión del pique.
En Cochabamba, el pique macho es uno de los grandes emblemas gastronómicos y un plato que invita a compartir. En La Paz, el mercado Camacho tiene su propia preparación: el Macho Camacho, una propuesta creada por sus vendedoras que combina carne, salchicha, huevo, cebolla, tomate, pimentón y locoto, y suele servirse acompañada de pan.
Dos preparaciones con personalidad propia y una misma pasión por los sabores intensos.
Y eso sin contar las versiones que aparecen en restaurantes, mercados y cocinas familiares: algunas más picantes, otras más abundantes y muchas con ingredientes que cada quien considera indispensables.
¿Quieres descubrir más formas de disfrutar este clásico? Albertina Sacaca y La Sabrosa muestran, desde sus propias experiencias, cómo el pique sigue conquistando paladares.





