El ministro de Salud, Jeyson Auza, informó el martes que la variante Mu, la cepa colombiana del coronavirus COVID-19, ingresó a territorio boliviano, según los resultados de estudios de laboratorio.
Bautizada como “mu” por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ha seguido su política de designar las variantes del coronavirus en función del alfabeto griego y no por su expansión geográfica, es una nueva mutación del COVID-19 que se detectó por primera vez en Colombia a principios de año, reseñó el diario digital Gestión.
Esa variante ha sido causante de brotes esporádicos en alrededor de 39 países de Europa y de América del Sur, la OMS ha señalado que su prevalencia global todavía es mínimo, de alrededor de 0,1%. No obstante, no ha dejado de llamar la atención sobre los índices de contagio en Colombia y en Ecuador, en donde la prevalencia es de 39% y 13%, respectivamente, y “ha ido aumentando de forma constante”.
A pesar lo sucedido en los dos países de América del Sur, la OMS ha indicado que todavía hacen falta más estudios para entender de mejor manera y con exactitud las características de esta nueva variante y, sobre todo, su impacto al circular de manera paralela con la variante Delta.
La preocupación ante la llamada variante “mu” surge porque podría resistirse ante la eficacia de las vacunas y así lo ha dejado saber la OMS en su último informe semanal sobre el COVID-19, por lo que no ha dudado en ubicarla dentro de su lista de variantes de interés (VOI, por sus siglas en inglés), grupo en el que también ha colocado a variantes como la iota, kappa o lambda, que fueron detectadas inicialmente en Estados Unidos, India y Perú, respectivamente.






