En el marco de las acciones del «Septiembre Dorado», mes de concientización sobre el cáncer infantil y adolescente, el Ministerio de Salud y Deportes hace énfasis sobre la importancia de la donación voluntaria y altruista de sangre para garantizar la continuidad de los tratamientos de niñas, niños y adolescentes diagnosticados con esta enfermedad.
Los tratamientos oncológicos, como la quimioterapia y la radioterapia, afectan temporalmente la capacidad de la médula ósea para producir células sanguíneas. Como consecuencia, los pacientes pediátricos presentan con frecuencia episodios severos de anemia y una disminución crítica de plaquetas, lo que hace indispensable las transfusiones continuas de glóbulos rojos y concentrados de plaquetas para prevenir hemorragias graves y permitir que el organismo tolere las terapias contra el cáncer.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), una sola donación de sangre total puede beneficiar hasta a tres pacientes distintos, mediante la separación de sus componentes en glóbulos rojos, plasma y plaquetas. En este caso, la disponibilidad permanente de plaquetas es crucial, ya que tienen una vida útil corta, tan solo cinco días, lo que exige un flujo constante y sostenido de donantes.
Las autoridades sanitarias recuerdan que para ser donante voluntario se requiere tener entre 18 y 60 años, un peso mínimo de 50 kilogramos, gozar de buena salud y acudir con un documento de identidad a los Bancos de Sangre en todo el país.
El Ministerio de Salud y Deportes promueve el abastecimiento oportuno y seguro de componentes sanguíneos en la red de servicios de salud, e invita a la ciudadanía a sumarse como donantes habituales para brindar una oportunidad de vida y esperanza a la niñez boliviana.





