La producción arrocera en Bolivia enfrenta un escenario complejo debido a la escasez de diésel, lo que ha retrasado la cosecha en Beni y Santa Cruz, afectando al menos 150.000 hectáreas y poniendo en riesgo la seguridad alimentaria del país.
Según Gonzalo Vásquez, representante de los productores arroceros de Santa Cruz, Beni ya debió haber iniciado la cosecha de 70.000 hectáreas en febrero, pero la falta de combustible ha impedido la recolección, dejando al 10% del área productiva afectada por las lluvias. En Santa Cruz, donde se registran 75.000 hectáreas de arroz, la cosecha estaba prevista para mediados de marzo y abril, pero los productores advierten que sin acceso a diésel la situación puede agravarse aún más.
“El productor ha cumplido, ha sembrado y el arroz está listo, pero sin diésel para cosechar, corremos el riesgo de que no haya abastecimiento suficiente”, enfatizó Vásquez, en conferencia de prensa este jueves en instalaciones de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) en Santa Cruz de la Sierra.
Impacto en la producción y precios
El sector arrocero, que involucra a 35.000 productores entre pequeños, medianos y grandes, advierte que la falta de cosecha no solo afectará la oferta interna, sino también la estabilidad de precios. En condiciones normales, la sobreoferta generada por la cosecha debería reducir el costo del arroz, sin embargo, hasta ahora los precios no han bajado y podrían mantenerse altos debido a la incertidumbre productiva.
El déficit estimado de arroz ya alcanza el 20%, lo que podría incrementarse si la cosecha sigue postergándose. La opción de importar para cubrir el déficit enfrenta dos grandes obstáculos: la falta de divisas y los precios elevados en Argentina y Brasil, donde el arroz cuesta el doble que en Bolivia.
El rol del diésel en la cosecha
El arroz es un cultivo que requiere un alto consumo de diésel debido a las condiciones de cosecha en terrenos bajos y fangosos. “Todo el proceso, desde las cosechadoras hasta los camiones y tractores, depende de este combustible”, explicó Vásquez. La falta de diésel no solo afecta al arroz, sino también a otros cultivos clave como el maíz y la soya, poniendo en riesgo la producción de alimentos básicos para la población.
Ante este panorama, los productores piden medidas urgentes para garantizar el suministro de combustible y evitar una crisis alimentaria. “Si no logramos cosechar a tiempo, la escasez será inevitable”, concluyó Vásquez.
Por: Economy






