El 2024 cerró como el peor año de la última década para el sector avícola, según el balance presentado por la Asociación de Avicultores del Departamento de Santa Cruz (ADA). Los costos de producción alcanzaron niveles históricos debido a la escasez de granos, combustibles y dólares, así como por el incremento de precios de insumos esenciales.
Esta situación, sumada a bloqueos de carreteras y restricciones en la importación de genética, generó un impacto económico significativo en los productores y elevó los precios para los consumidores.
El precio del maíz, insumo clave para la alimentación de las aves, subió un 100% durante el año, pasando de Bs 60 por quintal en enero a Bs 125 en diciembre. A esto se suma un aumento similar en el precio del sorgo y de la soya.
“La crisis del maíz es un problema estructural que no ha sido atendido. El déficit anual de 500.000 toneladas no se resuelve, y los pequeños productores apenas acceden al 25% del abastecimiento a través de Emapa”, explicó Omar Castro, presidente de ADA.
Además, la falta de dólares impactó directamente en los costos de insumos importados como vitaminas, vacunas y repuestos para granjas, cuyos precios subieron más del 50%. Esta misma problemática afectó la importación de genética, reduciendo el ingreso mensual de reproductoras de un promedio de 155.000 a solo 100.000 en meses críticos como abril, junio y septiembre.
La escasez de combustibles también fue un factor determinante. Las dificultades para adquirir diésel ocasionaron retrasos en la entrega de alimento balanceado a las granjas y en el transporte de pollito bebé. En algunos casos, estas demoras provocaron la muerte de aves en las incubadoras y durante los traslados.
El impacto se reflejó directamente en los precios al consumidor. La carne de pollo, aunque sigue siendo la opción más económica, experimentó un alza debido a la sobredemanda, ya que los productores no lograron cubrir la creciente necesidad del mercado.
Para el primer trimestre de 2025, ADA prevé una reducción del 15% en la oferta de pollito bebé, lo que podría agravar aún más la situación. “Debemos pasar de las mesas de diálogo a la acción. Nuestro sector necesita medidas urgentes para garantizar la estabilidad productiva y la seguridad alimentaria del país”, enfatizó Castro.
Por: Economy






