El presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Armin Dorgathen, advirtió que ‘nadie lo contaría’ si una de sus refinerías llegara a explotar, ante los conflictos sociales por el paro cívico y la toma de tierras en octubre, noviembre y diciembre en los márgenes de la ciudad de Santa Cruz.
“Estamos hablando de instalaciones de alto riesgo, en caso de que una chispa entre a la refinería y llegue a tener alguna explosión, nadie lo contaría”, dijo a la estatal Bolivia Tv y publicado por ABI.
A escasos metros de las instalaciones, los bandos enfrentados utilizaron fuegos artificiales para agredirse mutuamente, prendieron fuego a neumáticos e incendiaron pastizales.
Dorgathen reveló que si una de sus refinerías no llegó a explotar fue gracias al trabajo de prevención de la fuerza antidisturbio de la policía que controló a los manifestantes que estaban a favor y en contra del paro de 36 días que se extendió entre octubre y noviembre.
Los manifestantes llegaron a las refinerías donde había cientos de cisternas aguardando para abastecerse de combustible y por encima de ellas se dispararon petardos.
El fin de semana la quema de pastizales en un conflicto de tierras llegó muy cerca de la refinería de Palmasola. Los bandos enfrentados también utilizaron fuegos artificiales.






