El subsuelo de Afganistán abunda en minerales considerados fundamentales para la transición energética y climática, un maná aún no explotado y que ahora está en manos de los talibanes.
«Afganistán tiene reservas de bauxita, cobre, hierro, litio y tierras raras», según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), reportó el diario El Clarín.
Afganistán dispone de una enorme reserva de litio, no explotada hasta la fecha; y las tierras como el neodimio, el praseodimio o el disprosio, también presentes en Afganistán, son cruciales en la fabricación de imanes utilizados en industrias del futuro como la energía eólica o los vehículos eléctricos.
Un informe conjunto de Naciones Unidas y la Unión Europea de 2013 estimó en un billón de dólares el potencial de todos los recursos subterráneos de Afganistán.
Ese país era más conocido por sus piedras preciosas (lapislázuli, esmeraldas, rubíes, turmalina) o el mármol. También produce carbón y metales tradicionales como el hierro.





