En el corazón de la Amazonía, donde la selva abraza la frontera con Brasil, se encuentran las poblaciones de Riberalta, Guayaramerín y Cobija, de los departamentos de Beni y Pando. Es donde más de 209 mil habitantes transformarán sus vidas con energía limpia y continua, gracias a los créditos aprobados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para el “Programa de Inversiones para la Transición Energética del Norte Amazónico Boliviano”, una inversión histórica lograda por el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira.
El programa reducirá casi en su totalidad la dependencia del sector eléctrico del Norte Amazónico al combustible del diésel y evitará la emisión de 150.000 toneladas de CO2 al año, equivalentes a las emisiones de gas generadas por alrededor de 35.000 vehículos. De esta forma, no solo mejorará la calidad de vida en las comunidades, sino que también abrirá nuevas oportunidades para la inversión productiva en una región donde la energía limpia será motor de desarrollo.
Energía que transforma vidas
El eje central del programa es la interconexión eléctrica internacional. La Empresa Nacional de Electricidad – ENDE Corporación construirá infraestructura en alta tensión para conectar el sistema aislado de Cobija con el estado brasileño de Acre, y los sistemas de Riberalta y Guayaramerín con el estado de Rondônia. La interconexión permitirá contar con un suministro más estable y con mayores niveles de confiabilidad.
De forma paralela se ejecutarán inversiones para modernizar las redes de distribución en las tres ciudades. El plan incluye la renovación de líneas de media y baja tensión, mejoras en las subestaciones de distribución y la incorporación de medición inteligente. El objetivo es reducir pérdidas técnicas y mejorar la calidad del servicio para hogares, comercios y actividades productivas.
Y, para las comunidades que no pueden conectarse a la red por la distancia y la geografía, el programa prevé mini-redes con sistemas híbridos. Estas estarán compuestas por plantas solares fotovoltaicas con sistemas de almacenamiento de energía, redes de distribución y sistemas de monitoreo y medición inteligente.
La implementación de este Programa, permitirá fortalecer la integración energética regional de Bolivia, ya que se efectuará la interconexión eléctrica con el país más grande de Sudamérica: Brasil, permitiendo garantizar electricidad continua en zonas remotas de Pando y el norte de Beni.
Amazonía libre de carbono
En términos ambientales y fiscales, el programa proyecta una reducción de 150.000 toneladas de Dióxido de Carbono (CO2) al año. Al disminuir el uso de diésel importado, se genera también importantes ahorros para el Estado en compra de combustibles lo que beneficiará a la población.
El financiamiento ya fue aprobado por el Directorio del BID. ENDE Corporación iniciará las licitaciones y obras una vez sancionada la Ley del Crédito en la Asamblea Legislativa.
Con la ejecución del programa, el norte amazónico encenderá una energía continua y de mejor calidad. Se reducirá la dependencia de los combustibles fósiles y se sembrarán las condiciones para que la inversión productiva eche raíces. Esta es la nueva Bolivia que se abre al mundo, impulsada por el presidente Rodrigo Paz, respaldada por el BID, que promueve la integración energética entre Bolivia y Brasil.





