El Ministerio de Salud y Deportes, a través del Área de Salud Ocular, llevó a cabo el año pasado, la Evaluación Rápida de Ceguera Evitable (RAAB), la misma estableció que cerca de 9 de cada 10 casos de ceguera en Bolivia son evitables o tratables, si la población accede oportunamente a un diagnóstico, a un tratamiento refractivo o una cirugía oftalmológica de calidad.
“El RAAB 2025 liderado por el Ministerio de Salud y Deportes con participación del INO, IBC, SBO, SEDES y otros actores técnicos, confirma que gran parte de la pérdida de visión puede prevenirse o tratarse en nuestro país”, asegura el informe de la cartera de salud.
Hoy 8 de octubre se celebra el Día Mundial de la Visión, promovido por la Organización Mundial de la Salud y la Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera (IAPB). “Es una oportunidad para recordar que ver no debe ser un privilegio, sino parte del derecho a la salud, y que la pérdida de visión afecta directamente la educación, el trabajo, la autonomía, la movilidad y la participación social”, indica el informe.
De acuerdo al reporte oficial, el desafío para Bolivia es claro; detectar antes, prestar los servicios a la población, garantizar una atención oportuna y de calidad, especialmente para quienes viven en áreas rurales o enfrentan mayores barreras de acceso.
ESTUDIO
Este estudio que fue financiado por la Fundación Española “Ojos del mundo” y liderado por el Ministerio de Salud y Deportes, evaluó a 2.273 personas de 50 años y más, de una muestra prevista de 2.500, con una cobertura del 90,9%, en La Paz, Cochabamba, Santa Cruz, Oruro y Tarija para que a partir de estos datos se extrapolen al conjunto de la población boliviana.
El reporte agrega que, gracias a este estudio, el RAAB permite contar nuevamente con evidencia poblacional para orientar la planificación de la salud ocular y avanzar hacia un Plan Nacional de Salud Ocular y Lucha contra la Ceguera basado en evidencia científica, equidad territorial y calidad de atención.
“El RAAB registra una prevalencia de ceguera del 1,7% en personas de 50 años y más, lo que representa a más de 30.000 personas. Asimismo, el 16,7% presenta deficiencia visual moderada o grave, equivalente a más de 300.000 personas, y cerca de 540.000 personas mayores de 50 años requieren algún tipo de atención visual”.
CAUSAS
El informe asegura que la catarata representa el 55,3% de la ceguera y el 67,9% de la deficiencia visual grave. Por su parte, los errores refractivos no corregidos representan el 54,3% de la deficiencia visual moderada y el 78,7% de la deficiencia visual leve. “Por tanto, la cirugía de catarata, la detección temprana, el examen visual y el acceso a corrección óptica son intervenciones prioritarias”, agrega el estudio.
Además, el estudio sostiene que los errores refractivos requieren una respuesta específica. La iniciativa SPECS 2030 de la OMS busca aumentar para 2030 la cobertura efectiva de los servicios de refracción y plantea actuar sobre cinco áreas: servicios, personal, educación, costos y vigilancia.
De acuerdo a estos datos oficiales, la salud ocular también tiene un impacto económico. “El Atlas de Visión del IAPB estima que una inversión de 9,44 millones de dólares en salud ocular en Bolivia entre 2026 y 2030 podría generar 187 millones de dólares en beneficios económicos.
DESAFIO Y GENERO
El RAAB 2025 muestra importantes avances en el acceso a la cirugía de catarata. En las personas con ceguera por catarata, la cobertura quirúrgica alcanza el 87,2%. Al mismo tiempo, el estudio identifica oportunidades para seguir fortaleciendo la cobertura quirúrgica efectiva, que alcanza el 42,9%, indica el informe.
Asimismo, da cuenta que la pérdida visual no afecta a toda la población de la misma manera. La deficiencia visual moderada alcanza el 19,0% en mujeres frente al 17,8% en hombres.
Por otra parte, indica que los problemas visuales no corregidos durante la infancia pueden afectar el aprendizaje, el rendimiento escolar y las oportunidades futuras. “Por ello, la escuela es un espacio estratégico para la detección temprana”.
EXPERIENCIA
Bolivia ha construido progresivamente capacidades para fortalecer la salud ocular dentro del sistema público, con el Instituto Nacional de Oftalmología (INO) como principal centro de referencia nacional y con servicios de oftalmología que forman parte de la red hospitalaria departamental. Esta estructura permite articular la atención especializada con los servicios de salud de los distintos territorios y avanzar en una atención más cercana a la población. A esta capacidad se suma la experiencia de la cooperación internacional quienes son parte del Comité Nacional de Salud Ocular como un espacio de articulación público – privado.
COMUNIDAD RURAL
La comunidad rural continúa siendo uno de los principales desafíos para la salud ocular. Las distancias, el transporte, los costos, las barreras culturales y lingüísticas y la limitada disponibilidad de especialistas dificultan el acceso oportuno, según el informe.
“El RAAB 2025 abre una nueva etapa para la salud ocular en Bolivia, orientada a ampliar la cobertura efectiva de la atención y garantizar que las personas no solo accedan a los servicios, sino que obtengan resultados que mejoren su visión y su calidad de vida”.
Asimismo, este proceso requiere también reducir las barreras de acceso que afectan especialmente a las poblaciones rurales y en situación de vulnerabilidad, fortalecer los recursos humanos y su distribución territorial, y mejorar los mecanismos de referencia y contrarreferencia entre los diferentes niveles de atención.
“A partir de la evidencia generada por el RAAB 2025, Bolivia podrá orientar y actualizar su planificación nacional de salud ocular, avanzando hacia un modelo que mida no solamente cuántas personas son atendidas o cuántas cirugías se realizan, sino también cuántas personas recuperan una visión funcional y acceden efectivamente al derecho a la salud ocular”.





